Merkel y Hollande
La canciller alemana Angela Merkel (i) conversa con el presidente de Francia, François Hollande. EFE

Varios líderes de países de la Unión Europea expresaron este jueves su preocupación por el supuesto espionaje estadounidense a Gobiernos y ciudadanos europeos y exigieron conocer toda la verdad.

Las últimas informaciones sobre las actividades de la Agencia de Seguridad Nacional de EEUU (NSA) y, en especial las supuestas escuchas a la canciller alemana, Angela Merkel, centraron la atención de los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintiocho a su llegada a la cumbre que celebran en Bruselas.

La propia Merkel subrayó que "espiar a los amigos y aliados es totalmente inaceptable", y exigió al presidente de EE UU, Barak Obama, que tome medidas para recuperar la confianza perdida. "Se lo he dicho a él en junio, cuando estuvo en Berlín, en julio y también este miércoles en una llamada telefónica", recalcó Merkel, cuyo Gobierno tiene informaciones que apuntan a que los servicios secretos estadounidenses han espiado el teléfono móvil de la canciller.

Merkel recibió el respaldo de muchos de sus colegas del Consejo Europeo Merkel recibió el respaldo de muchos de sus colegas del Consejo Europeo, que sin embargo abogaron por esperar a conocer toda la verdad para estudiar posibles medidas contra Washington. "No podemos tolerar zonas de sombra y duda", señaló el primer ministro italiano, Enrico Letta, para quien es necesario que el Consejo Europeo aborde la cuestión de la protección de datos, pues no puede parecer un asunto "secundario". Letta señaló que Europa debe hacer "todas las verificaciones" y obtener "toda la verdad sobre este tema". "No es concebible ni aceptable que haya un espionaje de este tipo, por lo tanto, la verificación de la atención y la protección de los datos personales tiene que ser hecha al máximo nivel", insistió el dirigente italiano en declaraciones a los periodistas.

Mientras, el primer ministro holandés, Mark Rutte, consideró que si se confirma el espionaje a Merkel se trataría de algo "inaceptable" y que supondría "un problema serio". "Debemos esperar los resultados de la investigación de la UE y tomar medidas más adelante", señaló.

Debemos esperar los resultados de la investigación de la UE y tomar medidas más adelante Su homólogo belga, Elio Di Rupo, aseguró que los líderes de la UE tienen que tratar el asunto y consideró necesario tomar "medidas europeas". "No podemos aceptar este espionaje sistemático y habrá que tomar medidas", señaló De Rupo, que dijo que "no hoy, pero habrá que encauzar un mecanismo para tomar medidas y después encontrar una colaboración entre cierto número de países para combatir el terrorismo y los actos de violencia". El primer ministro señaló además que Bélgica continúa las investigaciones sobre el espionaje sufrido por Belgacom, su principal compañía de telecomunicaciones.

También el vicecanciller austríaco, Michael Spindelegger, dijo que la relación de confianza entre Estados Unidos y la UE ha sufrido, al tiempo que consideró "imperativo" abrir una investigación sobre lo ocurrido. Otros dirigentes se mostraron más prudentes, caso del finlandés Jyrki Katainen, quien subrayó la necesidad de conocer "la verdad" sobre las últimas informaciones, pero dudó de que pueda hacerse algo a escala europea.

Su homólogo sueco, Fredrik Reinfeldt, consideró necesario "ser muy prudentes con especular con lo que realmente ha pasado" y aseguró que la UE cuenta con la legislación y las medidas de acompañamiento necesarias para garantizar que se respete la integridad personal de los ciudadanos.

El escándalo del espionaje ha estallado en pleno proceso de negociación de un acuerdo comercial sin precedentes entre la UE y EE UU, que podría sufrir las consecuencias. Reinfeldt, en ese sentido, insistió en la necesidad de ser prudentes, porque la UE está negociando un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos que es "muy importante" para ambas partes. "Espero que ahora, con la resolución sobre presupuesto de Estados Unidos, podamos reabrir estas negociaciones, y no creo que haya que vincular ambas cosas", subrayó.

Antiguo móvil

Según informó este jueves el diario Die Welt, la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estadounidense sólo habría tenido acceso al antiguo teléfono móvil de la canciller alemana, Angela Merkel, un aparato que utilizó desde 1999 hasta el pasado mes de julio.

El número de ese teléfono, añade el periódico, aparece en los documentos del exanalista de la NSA Edward Snowden, que vive refugiado en Rusia después de desvelar el programa de espionaje masivo de EE UU y pedir asilo en Moscú. Ése es uno de los datos que ha llevado a los servicios de inteligencia alemanes a sospechar que las comunicaciones de la canciller han podido ser espiadas.