Tras una reunión en Viena con los seis miembros del Grupo de Contacto (Rusia, Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania e Italia), el diplomático especificó que Rusia instó a aplazar cualquier decisión de la ONU sobre Kosovo hasta que Serbia haya formado un nuevo gobierno tras las reñidas elecciones generales del 21 de enero.

'Fue una reunión muy difícil. Los rusos son muy escépticos respecto del plan', dijo el funcionario de alto rango, que habló a condición de no ser identificado. 'Nunca vi al Quinteto (los otros salvo Rusia) más unido'.

El portavoz de Ahtisaari, Remi Dourlot, detalló a la prensa tras la reunión que el enviado viajará a Belgrado y Pristina el 2 de febrero, según lo planeado, para presentar su propuesta a las autoridades. Ahtisaari trazó su plan tras más de un año de diplomacia e infructuosas conversaciones entre serbios y albanokosovares.

El Grupo de Contacto ha marcado la política sobre Kosovo desde que en 1999 la ONU tomó el control de la provincia que tiene un 90 por ciento de población de origen albanés.

Fuentes diplomáticas dijeron que la reunión de Viena es el último paso antes de que el próximo viernes el enviado presente su anteproyecto a las autoridades.

Ocho años después de que la OTAN expulsara a las fuerzas serbias acusadas de limpieza étnica en Kosovo mientras luchaban contra los separatistas albanokosovares, los habitantes de la provincia exigen la independencia total, mientras que Belgrado sólo ofrece una amplia autonomía para un territorio que ve como la cuna sagrada de la nación serbia.

Fuentes diplomáticas dijeron a Reuters esta semana que el plan pondrá a Kosovo en el camino a la independencia con supervisión internacional, dándole con el derecho de solicitar el ingreso a organizaciones internacionales.

Además daría el derecho a una ciudadanía doble, y exhortaría a Pristina a establecer buenas relaciones con Serbia, pero sin incluir referencias a la soberanía serbia.

La insistencia de Rusia en esperar a un nuevo gobierno en Belgrado puede significar un aplazamiento de semanas o meses. Las elecciones del pasado fin de semana no dejaron una mayoría clara, y los partidos se están preparando para unas prolongadas negociaciones.

El ultranacionalista Partido Radical obtuvo el 28 por ciento de los votos, pero no encuentra socio para obtener la mayoría necesaria.

Segundo quedó el prooccidental Partido Democrático, que está intentando alcanzar un acuerdo con la formación del primer ministro nacionalista moderado Vojislav Kostunica y un pequeño grupo liberal.

La independencia de Kosovo es algo a lo que se oponen todas las formaciones, por lo que sería difícil aceptarlo para cualquier gobierno.

/Por Matt Robinson/.*.