Más de la mitad de los alumnos inmigrantes se concentran en apenas una decena de colegios públicos, de los 73 que hay en Zaragoza. En muchos de estos centros, la tasa de estudiantes extranjeros ronda el 90% del total de los matriculados y es frecuente encontrar aulas en las que sólo hay tres o cuatro niños nativos de aquí.

Es el caso, por ejemplo, del colegio Luis Vives, en Torrero, donde la gran mayoría de los 106 alumnos son inmigrantes. Muchos de ellos se han ido incorporando fuera de plazo y, según su director, Miguel Ángel Vicente, las 15 vacantes que aún quedan también se llenarán con alumnos foráneos.
«Tenemos aulas de 26 niños en las que sólo tres son españoles y la convivencia es buena», explica.

Falta de medios

Otros centros en la misma situación, ubicados sobre todo en Delicias, Casco Histórico y Las Fuentes, destacan que la multiculturalidad enriquece la formación, pero se quejan de la falta de medios para atender a todos los inmigrantes.

En Zaragoza hay censados 10.139 extranjeros menores de 14 años, y más de 8.000 asisten a los centros de infantil y primaria. El reparto es desigual y casi el 80% de ellos acuden a escuelas públicas porque tienen dificultades para acceder a la concertada.

Los concertados se llenan a principio de curso y no asumen al alumnado que se incorpora fuera de plazo. «Muchos evitan a los extranjeros imponiendo uniformes o cuotas que muchas familias inmigrantes no pueden pagar», denuncia Pablo Palomero, de SOS Racismo.

Campañas de sensibilización

SOS Racismo ha trabajado con los alumnos de cinco de los centros educativos de Zaragoza con mayor tasa de inmigrantes para fomentar el respeto y la convivencia entre culturas. Un total de 250 niños de 10 a 14 años han participado en estas sesiones, y otros 200 lo harán en los próximos meses. Además, 20 docentes de infantil, primaria y secundaria asisten esta semana al curso de formación Educar para la convivencia, también organizado por SOS Racismo.

Origen más de cien países

Las aulas de los colegios zaragozanos tienen alumnos procedentes de más de cien países. Los más numerosos son los escolares rumanos, ecuatorianos, marroquíes y colombianos.

Principal problema no saben español

Desde septiembre se han incorporado a las clases casi 600 niños que no saben hablar español.