'El Rafita' está en el módulo "menos peligroso" tras recibir amenazas de muerte en prisión

  • Está en el módulo 2, donde están los talleres, tras no aguantar ni un día en el módulo 1, donde están los reincidentes.
  • Ha estado en aislamiento para preservar su integridad física.
  • En el módulo de ingresos dos presos se negaron a compartir celda con él para vigilarle.
  • Ahora barre el patio en el módulo 2 y todo parece indicar que se ha adaptado bien.
  • Diez años del crimen de Sandra Palo.
Imagen de archivo de 'El Rafita', condenado por el asesinato de la joven Sandra Palo.
Imagen de archivo de 'El Rafita', condenado por el asesinato de la joven Sandra Palo.
EP

Rafael Fernández García, alias 'El Rafita', uno de los condenados por el asesinato de Sandra Palo, reside desde hace unas semanas en el módulo 2 de la prisión de Valdemoro, donde fue encarcelado el pasado 18 de agosto. Es el módulo "menos peligroso" de la cárcel, donde están instalados los cinco talleres del centro penitenciario. Ha sido trasladado allí tras las amenazas de muerte que recibió en su primer destino, el módulo 1, y tras pasar unos días en aislamiento para preservar su integridad física. Ahora, en el módulo 2, tiene como única tarea barrer el patio, según fuentes penitenciarias, que han señalado que dos presos del módulo de ingresos perdieron su empleo dentro de la cárcel porque se negaron a ser sus compañeros de celda.

'El Rafita' ingresó en prisión en agosto tras robar un coche e intentar atropellar a un agente municipal. Un Juzgado de lo Penal de Getafe le condenó entonces a cuatro meses de cárcel por un delito contra la seguridad del tráfico y otro de resistencia a la autoridad en connivencia con una falta de lesiones. Solo con esta condena (inferior a dos años) no debería haber sido encarcelado, pero al tener ya otras dos condenas por delitos similares (una de febrero de 2011 y otra de abril de 2013), el juez le condenó a diez meses de carcel. Saldrá en julio de 2014.

Nada más ser encarcelado, 'el Rafita' estuvo ocho días en el módulo de ingresos, mientras pasaba los pertinentes informes médicos y psicológicos. Allí, la dirección del centro la aplicó el protocolo de prevención de suicidios, con el único fin, según las mismas fuentes, de que 'presos de confianza' le acompañaran las 24 horas del día en tres turnos. Hay diez 'ordenanzas' en el módulo de ingresos, reclusos que reciben una pequeña contraprestación económica a cambio de ciertos trabajos. Uno de ellos se negó a estar con él y perdió el puesto de ordenanza.

Un sólo día en el módulo 1

Tras ingresos, pasó al módulo 1, el más peligroso, donde están los presos reincidentes y muchos reclusos de primer grado. No estuvo ni un solo día, porque recibió amenazas en su primera mañana en el patio y él mismo pidió protección, por lo que la dirección del centro le aplicó el artículo 75.2 del Reglamento Penitenciario (régimen de aislamiento) durante unos días. Volvió a ingresos, donde un segundo preso se negó a acompañarle en la celda.

En un escrito que elevó al juez de vigilancia penitenciaria, al que ha tenido acceso 20minutos, este preso de confianza alegaba que 'el rafita' "no para de decir que me quieren matar entre sollozos y llantos esporádicos, además de relatar todo tipo de problemas personales y familiares, manteniendo por momentos un comportamiento claramente alterado". El preso defendía en su escrito que no se sentía "capacitado" para acompañar en su celda al 'rafita', ya que él mismo tenía sus problemas depresivos (está en tratamiento), y también tenía miedo por su integridad si efectivamente las amenazas físicas contra 'el rafita' eran reales. Este preso también fue trasladado a otro módulo por la dirección tras la queja, señalan las mismas fuentes.

Tras este periplo por ingresos, el módulo 1 y aislamiento, 'el rafita' reside desde hace semanas en el módulo 2, seguramente el menos peligroso, donde hay cerca de 140 internos trabajando en los cinco talleres de la prisión: la imprenta, la fábrica de tornillos, reparación de aire acondicionado, fabricación de gomas para los cristales y fabricación de limitadores de la luz. En ese módulo, parece ser que 'el rafita' por fin ha encontrado su hueco. "Comparte celda con otro recluso y el resto de presos saben que si le tocan pierden su empleo, algo muy apreciado dentro de la cárcel por los pequeños ingresos que genera".

No trabaja en ningún taller y parece que de momento no tiene problemas con ningún otro preso. Para que esté ocupado, la dirección de la cárcel le ha asignado una función: barrer el patio del módulo 2.

Diez años del crimen

El pasado mayo se cumplieron diez años del brutal asesinato de Sandra Palo a manos de cuatro jóvenes, tres de ellos menores de edad, quienes la llevaron a un descampado en el que la violaron, la atropellaron y la quemaron tras rociarla con gasolina. 'El Rafita' fue uno de los autores de este asesinato cuando contaba sólo con 14 años. Cumplió cuatro años de condena en un centro de internamiento y desde entonces ha sido detenido en múltiples ocasiones por robos. Este es su primer ingreso en prisión desde que saliera del centro de internamiento.

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