El Ayuntamiento busca una ubicación alternativa para los mercadillos de La Romareda y la plaza de Toros. En septiembre, cuando comience el derribo y la construcción del nuevo estadio, el rastro se trasladará a un área cercana a la actual, dentro del distrito Universidad.
 
Recibirá, además, un lavado de cara. «Queremos unificar los toldos de los puestos e instalar una caseta municipal para atender a  vendedores y compradores», señaló el concejal delegado de Mercados, Laureano Garín. El mercadillo tendrá espacio suficiente para los 434 puestos actuales.
 
El rastro de la plaza de toros debe cambiar de sitio por razones de seguridad. La escasez de aparcamientos en la zona, con coches estacionados sobre las aceras de la plaza José María Forqué, las dobles filas y la cercanía a la sede del Gobierno aragonés (edificio Pignatelli) dificultan su continuidad.
 
La solución propuesta por el Consistorio, el traslado al actual recinto ferial de Miguel Servet, no convence a los vendedores ambulantes, que exigen instalarse en zonas más céntricas.
 
Feria de artesanía
 
La zona de San Pablo, en el Casco Histórico, tendrá una feria de artesanía los viernes por la mañana. Su fin no será la venta. El objetivo es doble: que los escolares zaragozanos asistan a demostraciones de oficios tradicionales e impulsar la instalación en el distrito de  talleres artesanales.