El jamón
Cortar un buen jamón es un arte, pero a veces lo importante no está sólo en la carne, sino en las manos del cortador. ARCHIVO

Comer un buen jamón y degustar un buen vino no tiene por qué convertirse en un placer al alcance de los clientes de restaurantes caros.

Alfonso Ortiz Robles, conocedor del arte de cortar el jamón serrano, desvela sus secretos a los lectores del diario 20 minutos.

P.-¿Qué importancia le da al corte del jamón serrano?

R.-Para mí, es de lo más importante, junto con la calidad del jamón, aunque por mi experiencia, un buen corte puede ser más determinante que su propia calidad.

Les puedo decir que si yo corto dos jamones, aunque uno sea de calidad superior, puedo hacer que, en teoría, el malo sea más gustoso y aromático que el bueno.

P.-¿Cómo se debe cortar un jamón para que sepa mejor?

R.-Cortar bien un jamón no es tan complicado, sólo hay que seguir unos pasos y cortar varios.

Lo principal es tener un buen cuchillo de acero afilado, saber por dónde empezar el jamón y cortar siempre de arriba abajo vigilando el grosor de la loncha.

Hay que conseguir unos lonchas de aproximadamente seis u ocho milímetros de grosor, como el tamaño de una tarjeta de crédito.

P.-¿Ha enseñado en alguna ocasión a cortar jamón?

R.-Sí, lo he hecho en varias ocasiones, y ahora lo hago por Internet, en mi página web.

En ella enseño los trucos para cortar el jamón serrano: cómo prepararlo, por dónde empezar y, sobre todo, qué material usar.

Además, también aconsejo sobre la elección de los vinos en las comidas.

P.-¿Qué jamón serrano nos aconseja?

R.-Hay muchos buenos, aunque, en mi opinión, en relación calidad precio, el de recebo es el mejor.

Además, siempre aconsejo las paletillas, porque al tener más tocino están mucho más sabrosas. Los que piensan que el tocino no es bueno están equivocados.