La Comisión de Asuntos Internos del Parlamento de Israel (Kneset) aprobó hoy que el presidente Moshé Katzav sea suspendido en sus funciones, respondiendo a una petición del jefe del Estado de ser eximido mientras se aclaran las acusaciones de acoso sexual y violación presentadas contra él.

La petición fue aprobada con el voto de 13 de los 25 miembros de la Comisión. El resto de los diputados votó en contra.

La presidenta de la Kneset, Dalia Itzik, asume, a partir de ahora, las funciones de jefe del Estado.

Katsav, quien ayer proclamó su inocencia en una tumultuosa comparecencia ante los medios, ha pedido ser eximido por un periodo de tres meses, mientras el fiscal general, Menajem Mazuz, decide si abre un juicio en contra suyo.

El presidente tiene aún la oportunidad de exponer sus argumentos en una audiencia preliminar con el fiscal.

Proceso para destituirlo

Sin embargo, algunos diputados no se dan por satisfechos con la suspensión temporal y han iniciado el proceso para lograr la destitución del jefe del Estado.

30 parlamentarias piden que se inicie el proceso de destitución
Un total de 30 parlamentarias de distintos partidos, diez más de los que exige la ley para iniciar este proceso, han firmado una carta pidiendo a la Comisión de Asuntos Internos que ponga en marcha el procedimiento de destitución.

La diputada Zeaba Galón, jefa del grupo parlamentario del partido progresista Méretz e iniciadora del proceso, se quejó tras la votación que "en lugar de que el acusado de violación esté entre rejas, seguirá siendo presidente".

Galón protagonizó, antes de la votación, una dísputa con la presidenta de la Comisión, Rujama Abraham, del derechista Likud (el partido de Katzav), porque exigía que en vez de contemplar la suspensión del presidente se debatiera sin transición su destitución.

Para que la destitución sea efectiva deberá aprobarla el pleno del Parlamento con el voto del 75 por ciento de los diputados.

Pero muchos políticos y la mayor parte de la opinión pública piden que Katzav dimita simple y llanamente. Según una encuesta que publica hoy el diario Yediot Aharonot, un 71 por ciento de los israelíes exigen que el presidente renuncie de inmediato.