Desalojadas 850 personas al hundirse un túnel del metro
El forat deixat per l’edifici esfondrat. A baix, l’evacuació dels veïns. Manolo S. Urbano
La evacuación de una docena de familias el pasado martes –día en que se detectó el riesgo por primera vez– evitó que ayer se produjera alguna víctima. Como medida preventiva, las autoridades desalojaron ayer a 850 vecinos más de la zona.

Todavía no se sabe cuándo podrán volver a sus casas, pero la empresa de la Generalitat responsable de las obras señaló ayer que «el edificio contiguo al taller hundido presenta síntomas de inestabilidad», que incluso «podrían comportar su hundimiento». Se está llenando de hormigón la falla causante del accidente para tratar de estabilizarla.

El conseller de Política Territorial i Obres Públiques, Joaquim Nadal, atribuyó el accidente al «margen de riesgo, que existe siempre» en operaciones como la que se está llevando a cabo en el subsuelo del Carmel. Nadal aseguró que los estudios geológicos y las muestras de tierra ofrecían las «máximas garantías». Sin embargo, aseguró que ahora las catas serán más frecuentes.

Los técnicos no habían previsto la posibilidad de un derrumbe de estas proporciones y lo calificaron de «excepcional» por la característica del subsuelo, que data de hace 400 millones de años.