El conductor murió. Además, en la caída, a una altura de unos ocho metros, la cisterna se agrietó y se derramaron 25 litros de ácido. Se puso en marcha el Plan Especial de Transporte de Mercancías Peligrosas. Bomberos de Moratalla y de Molina acudieron al lugar para taponar la grieta, mientras que un camión de la misma empresa que el accidentado (Enebro, de Valencia) fue a trasvasar el líquido de una cisterna a otra, operación que duró más de 10 horas. Protección Civil revisó la operación.