La grúa apareció por allí para retirarlo pero el marido de la conductora, al ver que iban a remolcar, perdió los nervios y se subió a la grúa, para impedirlo, gesticulando y gritando, según testigos presenciales. Su mujer y sus dos hijos intentaron tranquilizarle, pero no cesó hasta que la Policía Local le llevó a comisaría, tras media hora de tensión a bordo de la grúa. Finalmente, pagaron la multa y no se retiró el automóvil.