«Hay una sensación generalizada de alarma. La gente tiene miedo de pasar por los aparcamientos o dejar el coche». Así define Azucena Rodríguez, portavoz de la asociación de estudiantes Iesga, la situación que se vive en el campus de Elviña.

La zona de los aparcamientos situados detrás de las Facultades de Económicas, Sociología, Derecho y Ciencias de la Educación se ha convertido a lo largo del curso en un lugar «muy inseguro». Lo que se traduce en robos en vehículos y la celebración de botellones a cargo de «gente ajena al campus», como explica la representante estudiantil.

Una opinión compartida por el propio Rectorado, desde el cual apuntan que «somos conscientes de que está ocurriendo y estamos poniendo en marcha un plan de medidas para poder atajar el problema».

El clima de inseguridad es tal que los estudiantes ya han hecho llegar sus quejas al Consello de Goberno de A Maestranza, recibiendo el apoyo de los decanatos de las facultades del campus universitario de Elviña.

Circuito improvisado

Desde Ciencias de la Educación, la vicedecana María Dolores Candedo explica que los incidentes están favorecidos por la «escasa iluminación y vigilancia».

Unos factores que contribuyen también a que la zona se convierta en un circuito improvisado para carreras ilegales de coches, con la consecuente sensación de inseguridad vial.

La aludida responsabilidad de jóvenes ajenos a las facultades también estaría detrás de la proliferación de botellones en la zona del edificio Xoana Capdevielle, en la entrada del campus, y de la presencia ocasional de «perros peligrosos sueltos y sin bozal» por el lugar, según apunta la portavoz de la asociación Iesga.

Más patrullas policiales

El Rectorado ha puesto en marcha un plan para atajar los problemas de inseguridad en el campus. Por una parte ha instado al Ayuntamiento y a la Delegación de Gobierno para que incrementen la vigilancia en la zona a cargo de la Policía Local y Nacional. Por otra, va a mejorar la iluminación de los aparcamientos por las noches. Por último, seguirá instalando bandas rugosas para que los coches reduzcan la velocidad.