Fiebres elevadas, amigdalitis y catarros muy fuertes, cólicos nefríticos y otras patologías muy molestas, pero que no constituyen una emergencia vital, saturan a diario las urgencias de los hospitales. Una red de puntos de urgencia ubicados en los centros de salud aliviaría esta situación, pero sólo tres de los 23 ambulatorios de la capital cuentan con este servicio a partir de las 20.00 horas.

Se trata de los centros de salud de El Palo, Cruz de Humilladero y Puerta Blanca, que también atienden emergencias domingos y festivos.  Aparte, un equipo médico  asiste a las urgencias ambulatorias a domicilio las 24 horas del día (902 505 061).

Ésta es una de las mayores carencias de la atención primaria, según la federación vecinal Solidaridad. En Churriana, los casos de mediana gravedad tienen que ir a Alhaurín de la Torre (cuatro km) o al hospital Clínico (diez km). La plataforma que reivindica urgencias 24 horas en la zona espera una reunión con la Delegación de Salud este mes o volverá a movilizarse.

Uno por distrito

«Cada distrito de la capital debería tener un centro de salud con urgencias», expone el responsable de sanidad de IU, Manuel Ruiz. «Para muchos pacientes, los hospitales están más cerca de sus casas que los ambulatorios con urgencias», asegura Ruiz. La consecuencia es la saturación de los centros hospitalarios y un uso menos eficiente de éstos, ya que el 60% de quienes acuden a las urgencias tienen patologías banales, según los profesionales sanitarios. En el Carlos Haya, por ejemplo, unos 1.000 enfermos al día entraron por la puerta de emergencias durante 2006. «No parece que haya planes de nuevas urgencias», dice Ruiz.

1.700 pacientes por médico

Los centros de salud de la capital más saturados son los de Portada Alta y Puerto de la Torre. Ambos rondan los 1.700 pacientes por médico, unos 200 por encima del máximo recomendado. La apertura de ambulatorios en Teatinos y El Cónsul durante este año mejorará la situación en esta zona de expansión de la ciudad, si bien el segundo debía haberse abierto en 2006. Además, se terminarán los de La Roca y Carlinda.