El volumen más antiguo de la provincia de Málaga, Figurae bibliorum, fue impreso en Antequera en 1574; concretamente, salió de la imprenta del nieto del humanista y gramático Elio Antonio de Nebrija. Es además el único ejemplar que se conserva de la primera edición. Escrito en latín por el padre Francisco de Ávila, muestra que algunos pasajes del Antiguo Testamento anunciaban sucesos del Nuevo. Las páginas del libro son de pergamino y las cubiertas, de piel, tienen un buen estado de conservación. Sin embargo, la Fundación Málaga se ha puesto en contacto con la Junta y con el Archivo Histórico Municipal para un posible depósito del ejemplar.