El hombre se propasó con ellos varias veces cuando sólo tenían entre cinco y nueve años aprovechándose, según la Audiencia Provincial de Alicante, «del temor que su carácter violento inspiraba en sus hijos». Cuando la hija mayor cumplió la mayoría de edad, animada por su novio, denunció los hechos y el juez ha dictaminado ahora que su padre, además de la condena de prisión, no pueda acercarse a menos de 200 metros de ellos durante 21 años. También tendrá que indemnizar a cada hijo con 12.000 euros.