Los Duques de Palma, Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina, desviaron gastos personales a cuenta de la sociedad que compartían, Aizoon, y a la que supuestamente desviaban dinero público y privado desde, por ejemplo, el Instituto Nóos. Entre esos gastos, están compras de libros de Harry Potter, clases partículares de marketing, un safari, flores, chocolate en un aeropuerto, comida gourmet, entre otros, según informan los diarios El Mundo y El País.

Estas facturas, emitidas entre los años 2007 y 2008, se encuentran en un anexo del informe de la Agencia Tributaria sobre Aizoon, al que habrían tenido acceso ambos medios. Entre ellas, se puede observar un cargo de 1.350 euros por una estancia de dos días (4 y 5 de agosto de 2008) en un hotel en Sudáfrica, con safari incluido. El nombre de la factura corresponde a Pep Figueras, que fuentes judiciales consultadas por El Mundo identifican como un seudónimo de Iñaki Urdangarin.

Otros gastos personales a cargo de Aizoon serían:

  • Un fin de semana en Roma de toda la familia Urdangarin (con una reserva de diez habitaciones): 5.160 euros.
  • La suscripción a la revista de moda y venta por catálogo, La Redoute.
  • Unas botas en una tienda de Nueva York.
  • Más de 200 euros en una tienda gourmet en Barcelona.
  • Chocolate en el aeropuerto de Ginebra.
  • Cuatro libros de la saga de Harry Potter por 93,10 euros.
  • La compra de vino a una bodega de Álava con un coste de 1.357 euros.
  • El pago de 6.672 euros a una profesora de Esade por asesoriamento y clases particulares a la infanta y su marido sobre marketing y recursos humanos.
  • Cuatro entradas para la final de la Champions en Roma de 2009.
  • Gastos de en gasolina de los diversos vehículos en renting que poseía la familia.


Estos son algunos de los cargos que aparecen en esas factuas, a las que habría que añadir los 150.000 euros que la infanta que gastó con una tarjeta a nombre de la sociedad.

La sociedad Aizoon sirvió para que, según la investigación, Urdangarin desviara dinero de otras sociedades y lo declara como rendimiento de la empresa. Al no tener actividad, esta empresa, sobre la que se generaban facturas, se habría utilizado, supuestamente, como tapadera.