Siesta en
. Jorge París
Estos tres barrenderos municipales no dudaron ayer en tumbarse e incluso broncear su espalda, disfrutando a la vez de una siesta en el paseo del Prado. El ruido del intenso tráfico de esta calle no impidió a los trabajadores echar una cabezadita, antes de volver a coger las escobas, aprovechando las altas temperaturas registradas ayer.