Un hombre de 65 años murió ayer por la tarde en Pozuelo de Alarcón en un accidente laboral. El obrero, que estaba realizando trabajos de canalización, quedó sepultado en una zanja. El suceso ocurrió en el número 42 de la avenida del Generalísimo, en una urbanización de chalés. Al parecer la tierra se le vino al obrero literalmente encima, que se encontraba dentro del hoyo, a unos tres metros de profundidad.
 
Otros tres trabajadores de la construcción resultaron heridos ayer: uno muy grave, de 25 años, y otros dos leves, en la calle Cubas (de Valdemoro) tras desplomarse el forjado de la primera planta del edificio en el que trabajaban.