Secuelas duras de aceptar, sobre todo cuando su vida cotidiana se ve condicionada por los daños físicos sufridos.

En Granada, cada año sufren daños cerebrales 500 personas por cada 100.000 habitantes, de ahí que se haya creado la Asociación Granadina de Familias para la Rehabilitación del Daño Cerebral.

¿Cuál es la meta que persigue Agredace?

Aunque nos quedan muchas cosas por conseguir,   nuestro principal objetivo es la creación del centro de día para la atención integral de estas personas.

¿La rehabilitación no la cubre la sanidad pública?

Cubre los primeros ocho o nueve meses, pero las secuelas del daño cerebral son eternas. Cuando se te paraliza una parte del cuerpo, primero tienes que intentar recuperarla y luego vivir sin ella. Hay rehabilitaciones que duran años.

¿Qué tipo de centro necesitan?

Actualmente concursamos para quedarnos con una parcela municipal de 2.400 metros en el Serrallo. Allí haríamos un centro con todas las prestaciones que necesitan estas personas, con unas 90 plazas e, incluso, unidades de noche.

¿Tienen subvenciones?

Por ahora, no. Por eso necesitamos el apoyo de todas las instituciones.

¿Cuáles son las principales causas del daño cerebral?

Son tres: traumatismos craneoencefálicos, accidentes cardiovasculares y tumores. La mayor parte de los casos graves se dan en jóvenes de menos de 30 años que estaban terminando sus estudios o se habían iniciado en el mundo laboral.

¿Qué otras dificultades tienen?

Sobre todo, las barreras arquitectónicas, que hacen más difícil, si cabe, la recuperación.

BIO

La asociación acaba de nacer. Tiene 60 socios. Alfonso colabora con ellos.