Estos contratos se celebran para aplicar y perfeccionar los conocimientos que previamente se han adquirido por el trabajador y sólo lo justifican aquellos títulos que realmente requieran la realización de unos estudios teóricos que habiliten para una profesión.

Los títulos formativos o académicos que permiten la celebración de un contrato en prácticas son los universitarios, tanto los de grado medio o primer ciclo (diplomado, graduado, ingeniero técnico y arquitecto técnico) como los de grado superior o segundo ciclo (licenciado, ingeniero y arquitecto). También los de formación profesional de grado medio (técnico o técnico auxiliar) o de grado superior (técnico superior o técnico especialista).

Es requisito esencial que la prestación de servicios se corresponda con la titulación y estudios del trabajador. El contrato en prácticas debe concertarse por escrito y en el modelo oficial a disposición en las oficinas de empleo, haciendo constar, específicamente, la titulación del trabajador, la duración del contrato y el puesto o puestos a desempeñar durante las prácticas. Si el contrato no se formaliza por escrito, se presume concertado por tiempo indefinido y a jornada completa, salvo prueba en contrario.

De seis meses a dos años

Para que pueda concertarse un contrato en prácticas, la titulación deberá haberse obtenido en los cuatro años anteriores, o seis si el trabajador tiene reconocida la condición de minusválido. La duración máxima del periodo de prueba será de un mes, para los trabajadores titulados medios, o de dos meses, para los titulados superiores. Este contrato tendrá una duración mínima de seis meses y máxima de dos años, aunque se podrá establecer otra por convenio colectivo.

El salario se establecerá específicamente en convenio colectivo y, a falta de esa regulación, como mínimo será el 60% durante el primer año y el 75% durante el segundo del salario fijado para los trabajadores que desempeñen un puesto igual o equivalente, respectivamente. En ningún caso podrá ser inferior al salario mínimo interprofesional, en su caso en proporción a la jornada de trabajo pactada.

A la finalización del contrato la empresa estará obligada a entregar al trabajador un certificado en el que conste la duración de las prácticas, puestos desempeñados y sus tareas. Si al término el trabajador sigue en la empresa, no podrá concertarse un nuevo periodo de prueba y se computará como antigüedad el tiempo de prácticas.

Con la colaboración de la Asociación Nacional de Abogados Laboralistas. Teléfono: 915 500 524. www.elaboralista.com.