El Nobel de la Paz 2013 es para la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas

  • La organización cuenta con 189 Estados miembros, que suponen el 98% de la población mundial; se encarga de aplicar la Convención sobre Armas Químicas.
  • Entre los países que ni han firmado ni se han adherido a la convención está Egipto; Siria pidió adherirse y el tratado entrará en vigor allí el 14 de octubre.
  • Actualmente trabajan para desmantelar el arsenal sirio.
Åke Sellström, director del equipo de inspectores de la ONU, saluda a al director de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPWC), Ahmet Üzümcü, el pasado mes de agosto.
Åke Sellström, director del equipo de inspectores de la ONU, saluda a al director de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPWC), Ahmet Üzümcü, el pasado mes de agosto.
HENRY ARVIDSSON

La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPWC) ha sido galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2013. El Comité noruego de los Nobel ha destacado sus "esfuerzos" para eliminar este tipo de armamento en todo el mundo.

"Los sucesos recientes en Siria, donde han vuelto a ser usadas armas químicas ha puesto de nuevo de manifiesto la necesidad de incrementar los esfuerzos para eliminarlas", explicó Thorbjørn Jagland, secretario del Comité. Ha recordado, además que a día de hoy algunos países no han cumplido con su obligación de destruir sus armas químicas y ha citado a "Estados Unidos y Rusia".

"Durante la Primera Guerra Mundial hubo un uso considerable de las armas químicas", ha recordado el Comité. "La Convención de Ginebra de 1925 prohibió el uso, pero no la producción ni el almacenamiento, de armas químicas" y "durante la Segunda Guerra Mundial se emplearon medios químicos para los exterminios en masa de (el dictador alemán Adolf) Hitler", ha proseguido. Las armas químicas han sido utilizadas desde entonces "en numerosas ocasiones tanto por Estados como por terroristas", ha agregado.

La OPWC se creó en 1997 con la entrada en vigor de la Convención sobre Armas Químicas. Tiene su sede en La Haya y cuenta con el respaldo de la ONU, con la que tiene un acuerdo desde 2000.

Actualmente la organización está implicada en el proceso de inventario y desmantelamiento del arsenal químico sirio, en cumplimiento de un acuerdo entre Estados Unidos y Rusia para la total destrucción de estas armas de aquí a mediados de 2014.

Los Estados Miembros de la organización son 189 y representan el 98% de la población mundial y el mismo porcentaje de la industria química mundial. Los dos Estados que todavía no han ratificado la convención son Israel y Myanmar; los cuatro que ni han firmado ni se han adherido a la convención son Sudán del Sur, Angola, Egipto y la República Popular Democrática de Corea.

El caso de Siria es especial, ya que el pasado mes de septiembre el Gobierno de Bachar Al Asad solicitó formalmente su adhesión a la convención y el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, anunció que el tratado entraría en vigor en ese país el 14 de octubre de este año.

Entre los objetivos de la OPWC se encuentran los de aplicar las disposiciones de la convención, garantizar un régimen transparente con el fin de verificar la destrucción de armas químicas, evitar su reaparición, proporcionar protección y asistencia contra las armas químicas, alentar la cooperación internacional para la utilización de la química con fines pacíficos, y lograr la lograr la universalidad de los miembros de OPWC.

Bajo esa Convención, siete países declararon poseer armas químicas —Albania, Estados Unidos, Rusia, India, Irak, Libia y un Estado que la OPAQ no identifica— y se comprometieron a destruir 71.196 toneladas métricas de agentes químicos considerados extremadamente tóxicos, desde municiones a contenedores.

Según las cifras de la organización, Albania, la India y el Estado parte no identificado ya han destruido totalmente sus arsenales declarados. En total se ha verificado la destrucción de 58.172 toneladas de agentes químicos, el 81,71% del arsenal declarado en el mundo. La organización ha verificado la destrucción de 4,97 millones de municiones y contenedores químicos, el 57,32 % de los 8,67 millones declarados.

Adelantado por la NRK

Desde 1997, la OPAQ ha realizado un total de 5.286 inspecciones en 86 países miembros y ha visitado en 2.731 ocasiones los 228 polígonos declarados, con lo que están inventariadas todas las armas que los Estados miembros han dicho poseer. Según la organización, todas las instalaciones declaradas de producción de armas químicas han sido desactivadas.

En la sede de la OPAQ en La Haya trabajan cerca de 500 personas, 200 de las cuales son inspectores. Desde 2010 está dirigida por el diplomático turco Ahmet Üzümcü, quien esta misma semana reclamó un alto el fuego temporal en Siria para facilitar el trabajo de sus inspectores en el país árabe.

El pasado domingo funcionarios sirios bajo supervisión de los técnicos de la OPAQ y de la ONU comenzaron a destruir armas químicas de categoría 3 y a inutilizar un abanico de piezas con el objetivo de desmantelar todas las instalaciones de producción y equipos de mezcla y relleno hasta el 1 de noviembre. Según los cálculos de Naciones Unidas, Siria tiene alrededor de 1.000 toneladas de armas químicas

Aproximadamente una hora antes de conocer el fallo, la cadena de televisión pública noruega, NRK, aseguraba ya que, según sus informaciones, la OPWC iba a ser la premiada. Asimismo, ha dicho que el comité habría descartado la activista paquistaní Malala Yousafzai por su corta edad (16 años), sus escasos logros y la posibilidad de que el premio la convierta en un objetivo terrorista deseado.

La NRK suele acertar en sus previsiones sobre el Premio Nobel de la Paz. En 2012 informó, apenas una hora antes del anuncio oficial, de que el galardón recaería en la Unión Europea, tal como finalmente ocurrió. El presidente birmano, Thein Sein, el médico congoleño Denis Mukwege y el activista bielorruso Ales Bialiatski eran otros de los mejor situados este año.

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