XLII Militaria
Cartel de la XLII Edición de la Bolsa Militaria. Fundación Don Rodrigo

El Pabellón de Convenciones de la Casa de Campo acogerá entre el 30 octubre y el 1 de noviembre la XLII Bolsa No Solo Militaria, una "feria del coleccionismo militar", como la definen sus impulsores, similar a la celebrada en un colegio público Quijorna el pasado 28 de septiembre y que ha supuesto una investigación judicial por posibles delitos de odio y discriminación.

La organización de este evento corre a cargo de la Fundación Don Rodrigo, que colaboró en Quijorna y que ha alquilado el pabellón al Ayuntamiento de Madrid a través de la empresa pública Madrid Espacios y Congresos (Madridec).

Un portavoz de Madridec negó a 20minutos que el encuentro organizado en la Casa de Campo se parezca al que tuvo lugar en el municipio madrileño, a pesar de que, como en este, coincidan la temática, los objetos, uniformes, banderas e incluso algunos expositores. Los mismos símbolos y uniformes nazis, franquistas o relativos a la Guerra civil y a la I y II guerras mundiales han sido exhibidos en anteriores ediciones de No Solo Militaria.

La última feria cobijó a expositores que hacen apología del fascismo y el nazismoLa última feria No Solo Militaria tuvo lugar el pasado mes de junio. La mayoría de los 160 puestos estaban regentados por coleccionistas, asociaciones dedicadas a la recreación histórica o defensores de la "cultura de la defensa". Sin embargo, también se colaron como expositores otros como la Hermandad de la División Azul, que homenajea a los españoles que se integraron en el ejército nazi entre 1941 y 1943; la librería Barbarroja, especializada en la historia de la Falange; o el colectivo Amigos de Leon Degrelle, admiradores del oficial del cuerpo de combate de elite de las SS, la policía nazi.

Alfonso Ruiz de Castro, patrono de la Fundación Don Rodrigo, admite que esa situación se produjo, pero asegura que no volverá a repetirse: "Es verdad que ha habido personas que han hecho apología, por eso vamos a ser muy rigurosos de cara al 30 de octubre. Hemos hablado con los expositores y les hemos explicado que no va a participar ningún colectivo que no esté relacionado con la historia militar".

Ruiz de Castro promete haber tomado "buena nota" de lo sucedido en Quijorna. "Nos llamó la atención y no queremos que, sin querer, se nos utilice. Amigos de Leon Degrelle no va a ser invitada. Uno de los expositores de Quijorna, tampoco. Ni los que vendan libros problemáticos [que hagan apología del fascismo o nieguen el Holocausto]. Llevamos 52 ediciones y somos los primeros interesados en ser rigurosos con los artículos que se exponen para que no haya problemas", detalla en conversación telefónica con este diario. La necesidad de extremar el celo, confiesa, también se debe a la participación del Ejército y del Ministerio de Defensa en este evento, un hecho habitual.

Los Ruiz de Castro han estado en el punto de mira de forma continua debido a que uno de los hermanos, Carlos Rodrigo Ruiz de Castro, fue señalado por la Policía como uno de los cabecillas de la organización juvenil fascista Bases Autónonas.

Preocupación

La preocupación se ha extendido a los visitantes habituales de las ferias militares. "Estoy muy preocupado por el tratamiento que están dando en algún medio de comunicación. Me parece que nos van a crucificar a todos los amantes del coleccionismo militar y como siempre sin tener ni idea de lo que hablan", escribía Juan José Navazo en la página de Facebook de la Fundación Don Rodrigo.

En Quijorna no había ideología radicalJorge Rodríguez, aficionado a las recreaciones militares, comprende las susceptibilidades que levantan estos eventos: "Me encanta la historia militar y me llama la atención lo que tenga que ver con el nazismo y el franquismo, pero no por ideología. Lo que no es normal es que haya gente que aproveche para hacer propaganda ideológica. No es el lugar".

Eugenio Fraile, organizador de la feria de Quijorna, no entiende el "revuelo" que se ha creado y espera que la militaria del Pabellón de Convenciones se desarrolle sin incidentes. "Nos ha repugnado que se nos use para una lucha partidista entre PP y PSOE [fue una concejal de este partido la que denunció los hechos]. No había ideología radical de ningún tipo. No se ha contado que hubo exposiciones, recreaciones, una unidad del Ejército del Aire... Incluso se quitó un símbolo de la Falange y una pancarta. Era un acto lúdico y nos lo han reventado", se queja.

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