Armas químicas en Siria
Imagen correspondiente a un vídeo publicado en Internet que muestra a un supuesto técnico de Naciones Unidas en Damasco (Siria), midiendo y fotografiando un bote que presuntamente contendría compuestos químicos. GTRES

China se ha ofrecido a ayudar al grupo de expertos de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPCW) y de Naciones Unidas que se encargará de destruir el arsenal del Gobierno sirio, según ha informado la portavoz del Ministerio de Exteriores, Hua Chunying. "China apoya la misión para destruir las armas químicas de Siria y está dispuesto a proporcionar expertos y apoyo financiero", ha dicho.

El gigante asiático ha recomendado diez expertos chinos para que se sumen al proceso de destrucción de las armas químicas  En concreto, la portavoz gubernamental ha explicado que el gigante asiático ha recomendado a la OPCW y a la ONU a diez expertos chinos para que se sumen al proceso de destrucción de las armas químicas del régimen de Bachar al Asad.

Además, ha expresado el deseo de China de que "las resoluciones de la OPCW y del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se implementen de forma efectiva". "Todas las partes deben crear condiciones favorables", ha instado.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, había advertido de que "es muy probable que los países miembro tengan que proporcionar ayuda técnica, operativa y de seguridad" a los expertos internacionales. Rusia ya se ha ofrecido.

Ban ha detallado que el proceso constará de tres fases: una primera de inspección, que ya ha comenzado; la segunda, para destruir las armas químicas y los equipos de mezcla; y la tercera, para eliminar el programa de armas químicas sirio y verificarlo, que "será la más difícil".

"Del 1 de noviembre de 2013 al 30 de junio de 2014, el grupo de expertos internacionales verificará la destrucción del complejo programa de armas químicas sirio, que incluye múltiples sitios repartidos por un país envuelto por un violento conflicto", ha explicado.

El líder internacional ha indicado que el Gobierno de Al Asad posee "aproximadamente 1.000 toneladas de armas, agentes y precursores químicos que son peligrosos de manipular, peligrosos de transportar y peligrosos de destruir".

Se espera que la misión de la OCPW y de la ONU sume alrededor de un centenar de expertos internacionales. El primer grupo llegó el pasado 1 de octubre a Siria y se espera que en los próximos días llegue otro, de acuerdo con el director general de la OCPW, Ahmet Üzümcü.

Resolución unánime

El pasado 27 de septiembre los 15 miembros del Consejo de Seguridad aprobaron por unanimidad la resolución sobre el desarme químico del Gobierno de Al Asad, superando así el bloqueo que ha sufrido durante los dos años y medio de guerra civil.

La resolución impone a "todas las partes", aunque sobre todo al régimen de Al Asad, como responsable primigenio de la seguridad de los sirios, la obligación de cooperar con la OPCW para inventariar, trasladar y destruir los arsenales sirios.

Además, prohíbe a Gobierno y oposición "usar, desarrollar, producir, adquirir, almacenar, retener o transferir a actores no estatales armas químicas", argumentando que "cualquiera de estas actividades supondría una amenaza para la paz y la seguridad internacionales".

En caso de incumplimiento, el Consejo de Seguridad ha ordenado imponer las medidas contempladas en el Capítulo VII de la Carta de Naciones Unidas", que incluye sanciones diplomáticas y financieras y, en última instancia, el uso de la fuerza.