John Kerry
El secretario de estado de los Estados Unidos, John Kerry, ofrece un discurso, en una reunión ministerial del Grupo de Amigos del Pueblo de Siria, durante un debate general en el marco de la sesión 68 de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York (EE UU). EFE/PETER FOLEY

Estados Unidos ha asegurado este lunes que podría abandonar su rechazo a una participación de Irán en la conferencia de paz sobre Siria, si Teherán expresa su respaldo a una hoja de ruta planteada en 2012 en Ginebra, que pide la formación de un Gobierno de transición en el país.

Hasta ahora, Estados Unidos acusaba a Irán de tener un papel destructivo en la crisis siria Una portavoz del Departamento de Estado, Marie Harf, dijo a los periodistas que el jefe de la diplomacia estadounidense, John Kerry, conversó sobre una posible presencia de Irán en la conferencia, con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, durante la reunión que ambos mantuvieron en la isla indonesia de Bali.

"Hemos sido claros muchas veces sobre el papel destructivo que ha tenido Irán en la crisis siria y nuestra expectativa de que cualquier parte que esté incluida en la conferencia de paz debe aceptar y apoyar públicamente el comunicado de Ginebra", señaló Harf en conferencia de prensa.

"Si Irán estuviera dispuesto a respaldar y aceptar públicamente el comunicado de Ginebra, veríamos de forma más abierta la posibilidad de su participación", agregó la portavoz. El comunicado de Ginebra fue adoptado en junio de 2012 en esa ciudad suiza y llama a la creación de un Gobierno de transición en Siria formado por elementos del régimen y de la oposición que no tengan las manos manchadas de sangre.

Se trata del documento que ha generado más consenso internacional en los esfuerzos diplomáticos para resolver la crisis en Siria, y Estados Unidos y Rusia lo toman como base para convocar una nueva conferencia en Ginebra, conocida como 'Ginebra II'. Durante su reunión, Kerry y Lavrov acordaron presionar a la ONU para que convoque esa conferencia de paz durante la segunda semana de noviembre.

A lo largo de los más de dos años de guerra civil en Siria, Estados Unidos ha acusado a Irán de respaldar política y militarmente al régimen de Bachar al Asad, por lo que hasta ahora se ha negado a la presencia del Gobierno iraní en caso de celebrarse una conferencia de paz.

La convocatoria de esa conferencia estaba prevista inicialmente para mayo o junio, pero se ha ido retrasando ante las dificultades de garantizar la presencia de elementos del régimen y la oposición, y durante un tiempo quedó en segundo plano frente a los intentos de poner bajo control internacional el arsenal químico de Siria.