Vecinos de Nou Barris patrullan con palos contra los toxicómanos
. Jordi Soteras
Un grupo de vecinos de Renfe-Meridiana, en el distrito de Nou Barris, lleva cinco noches consecutivas saliendo a la calle con palos, para cerrar el paso a las personas que van a comprar droga.
 
Su intención no es hacerles daño, según aseguran, sino impedirles el paso por la calle de Manuel Sanchís para obligarles así a pasar por delante de la comisaría que los Mossos d’Esquadra tienen en la calle d’Andreu Nin. Aún así, los mismos vecinos reconocen que no sirve de nada, porque «se pinchan a 30 metros de la comisaría».
 
El control en la entrada de esta calle empezó el jueves con sólo cinco vecinos y algunos palos. Durante este fin de semana han llegado a reunirse cerca de 25 personas y están seguros de que cada día se añadirán más. Una de las vecinas, que prefirió no decir su nombre, explicó que salen con palos «porque ellos van con navajas y pistolas». Además, aseguró que ha llamado muchas veces a la Policía y a los Mossos pero que no les hacen caso.
 
«Dispositivo policial»
 
Fuentes del Cuerpo Nacional de Policía aseguran haber iniciado un dispositivo tras comprobar que hay vecinos «nerviosos», pero no han querido hablar de «patrullas». Desde los Mossos d’Esquadra se asegura no tener constancia de las quejas vecinales.
 
Los vecinos, que llevan más de 23 años conviviendo con la droga, dijeron que antes no tenían tantos problemas pero que ahora son más «agresivos».
 
Nuevas protestas
 
Las diferentes asociaciones de vecinos de la zona decidieron ayer, tras una reunión con las personas que forman parte de la patrulla, que harán una asamblea el próximo lunes para empezar las movilizaciones. El presidente de la recién creada Associació de Veïns del Pont del Drac i Renfe-Meridiana, Julio Sánchez, avanzó a 20 minutos que harán manifestaciones y cortarán algunas calles, como ya hicieron hace meses. De momento, los vecinos afectados ya han empezado a colgar pancartas en sus balcones y ventanas. Desde esta asociación dijeron no defender las patrullas pero reconocieron que la situación es insostenible.
 
Sin centro de atención
 
Algunos de los vecinos afectados defienden que se abra un local en la zona donde los toxicómanos puedan pincharse, como pasa en el Raval, recibir atención médica e iniciar los procesos de reinserción social, tal y como había pedido el área de Salut Pública del Ajuntament. Aún así, desde el distrito de Nou Barris rechazan esta posibilidad.
 
«Hasta que arreglen el barrio no pararemos» la patrulla