El número de víctimas mortales del atentado del domingo contra una mezquita chií en Bagdad ascendió ayer a 25, tras la muerte de diez heridos que ingresaron en estado grave en el hospital del barrio de Al Chula, donde tuvo lugar el ataque. Un coche bomba explotó justo cuando los fieles se disponían a iniciar la oración de la tarde, causando la muerte en el acto a 15 personas e hiriendo a 57. También ayer fue puesto en libertad el funcionario paquistaní secuestrado el pasado día 9 en Irak cuando se dirigía a orar. Mientras tanto, el Gobierno provisional continúa con el reparto de carteras ministeriales.