Ataque químico en Siria
Fotografía facilitada el 26 de agosto que muestra a inspectores de la ONU recogiendo pruebas del lugar donde se produjo el supuesto ataque con armas químicas en Damasco (Siria). EFE

El equipo de expertos internacionales que se encuentra en Siria comenzó este domingo a "destruir" parte del arsenal químico del régimen de Bachar al Asad, dijo un responsable de la misión conjunta de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) y de Naciones Unidas (ONU).

En los primeros días de su misión, el equipo técnico ha verificado la información proporcionada La fuente, que pidió el anonimato, señaló que durante este domingo los investigadores tienen programado "destruir parte de las armas almacenadas y de los equipos para su producción".

Esta es la primera jornada en que los inspectores se dedican a esta tarea, según la fuente, que no quiso precisar el lugar exacto en el que están trabajando por "motivos de seguridad".

Durante los primeros días de su misión, el equipo técnico ha trabajado en verificar la información proporcionada por el Gobierno sirio, la seguridad de los equipos de inspección y la disposición para implantar el plan que establece la destrucción del arsenal químico durante la primera mitad de 2014.

Los inspectores llegaron el pasado martes a Damasco, en aplicación de un plan acordado por la comunidad internacional y ratificado por la ONU, tras el acuerdo alcanzado in extremis por Estados Unidos y Rusia para evitar una intervención militar.

La Convención para la Destrucción de Armas Químicas establece que sus estados parte (Siria se adherirá el próximo 14 de octubre) son responsables de la seguridad de los investigadores de la OPAQ, así como de los costes de la destrucción del armamento.

Las 3 condiciones de Al Asad

Por su parte, el presidente sirio, Bachar al Asad, insistió en que su régimen no negociará con "terroristas", aunque reiteró su disposición a participar en la conferencia de paz Ginebra II para buscar una salida política al conflicto.

"Nuestras únicas condiciones son no negociar con los terroristas, la renuncia a las armas y que no se pida una intervención extranjera", apuntó Al Asad en una entrevista publicada en el diario oficialista sirio Tishrin, con motivo del cuadragésimo aniversario de la guerra del 6 de octubre de 1973 contra Israel.

Si el diálogo fuera con armas, ¿para qué nos dirigiríamos a Ginebra? El mandatario subrayó que la solución al conflicto actual en su país tiene que ser exclusivamente siria y que el diálogo debe ser político: "Si el diálogo fuera con armas, ¿para qué nos dirigiríamos a Ginebra?", se preguntó.

Afirmó que a su Gobierno "le viene bien la celebración de la conferencia de Ginebra II en cualquier momento, ya que Siria siempre ha estado dispuesta desde que el asunto fue planteado, pero ahora la pelota está en el campo de EE UU".

A su juicio, Washington retrasa la celebración de la reunión, prevista para mediados de noviembre, porque no ha sido capaz de encontrar una oposición unida ni influir en el pueblo sirio con sus políticas y las de sus aliados en Occidente, Turquía y Arabia Saudí.

Al Asad agregó que aprobó la iniciativa rusa para poner sus armas químicas bajo supervisión internacional "para evitar que Siria y toda la zona entraran en guerra, y que el mapa político del mundo sirviera a los intereses sirios".