Cuatro veranos, contando éste último, lleva en vigor la nueva Ordenanza Reguladora del Uso y Aprovechamiento de Playa de Matalascañas, que aprobó el Ayuntamiento de Almonte cuando aún gobernaba el PSOE, una ordenanza que llevaba consigo sanciones de entre 3.000 y 6.000 euros a aquellas personas que utilizaran la conocida peña de la playa de Matalascañas como trampolín. El Consistorio almonteño, hoy gobernado por el popular José Antonio Domínguez, ha valorado esta norma al haber interpuesto sólo dos sanciones de 3.000 euros en estos años, concretamente en 2011, lo que significa que los bañistas "se han concienciado".

El dispositivo de vigilancia, coordinado por la Guardia Civil, Salvamento Marítimo y Policía Local, ha realizado su labor durante estos veranos con el fin de evitar posibles accidentes que otros años sí han ocurrido.

Al respecto y en declaraciones a Europa Press, el concejal de Seguridad Ciudadana, José Carlos Curto, ha destacado que este año el número de multas se ha reducido a cero por el balizamiento de boyas colocado alrededor de la piedra para dificultar el acceso a la misma, una baliza que se colocó en el verano de 2011, así como por el cartel que explica la prohibición de tirarse y la interposición de posibles sanciones.

Curto ha matizado que parece que los bañistas "ya tienen conciencia del peligro que supone tirarse de la piedra". No obstante, ha asegurado que desde los últimos veranos los socorristas están más pendientes para evitar que los bañistas, sobre todos los jóvenes, se despeñen por la misma.

Por ello, Curto ha destacado el esfuerzo del Consistorio para evitarlo con paneles informativos, vigilantes y la baliza de boyas. Se trata de una acción sumamente peligrosa como lo demuestra el que algún joven haya quedado tetrapléjico tras lanzarse de lo alto de la peña, colisionando de cabeza con el fondo del mar.

Así y para concienciar del alto riesgo que entraña ese uso para la integridad física entraña, y disuadir de que se haga, el Ayuntamiento de Almonte mantiene vigente la citada ordenanza para la seguridad de los usuarios del núcleo costero almonteño.

La conocida piedra, cuyo nombre real es Torre de la Higuera, se trata de los restos de una torre almenara del siglo XVII perteneciente al cordón de vigilancia contra los ataques de los piratas berberiscos que mandó construir Felipe III, tratándose hoy día de unas de las atracciones más reconocidas de esta playa.

Consulta aquí más noticias de Huelva.