Los 'antidisturbios' vigilaban anoche las calles de Alcorcón
Los 'antidisturbios' vigilaban anoche las calles de Alcorcón. (EFE)

El director de Seguridad del Ayuntamiento de Alcorcón, José García Archidona, señaló la noche del domingo que este municipio madrileño "no es racista, ni inseguro, por mucho que algunos quieran decirlo".

Las bandas son parte del paisaje urbano, desgraciadamente



García Archidona indicó que "no hay que olvidar que dentro de tres meses hay elecciones municipales y las encuestas dejan al partido de la oposición en muy mal lugar", al tiempo que expresó su sorpresa por la reciente publicación de informaciones en las que Alcorcón parece el Bronx.

El director de Seguridad consideró que los enfrentamientos callejeros ocurridos este fin de semana en Alcorcón se han magnificado, quizás, debido a la ausencia de noticias, y lamentó que "algunas personas antisistema se hayan aprovechado de la situación para montarla".

Mostró su asombro por el eco de unos hechos localizados, que se han registrado en muchas grandes ciudades españolas, dado que, añadió, "las bandas son parte del paisaje urbano, desgraciadamente".

La pelea del viernes, desencadenante

Explicó que el pasado viernes se produjo un incidente entre cuatro personas, dos dominicanos y dos españoles, y en la noche del sábado los dominicanos llamaron a unos colegas para que acudieran en su ayuda, lo que motivó una pelea entre españoles y sudamericanos, en la que tres personas resultaron heridas por arma blanca, una de ellas grave, y siete fueron detenidas.

A consecuencia de esta pelea, medio millar de jóvenes, convocados a través de mensajes a través de móviles y de internet, participaron a las 18.00 horas del domingo en una concentración en Alcorcón contra las bandas violentas sudamericanas, en la que se registraron "algunos incidentes", según García Archidona.

Durante la protesta, que tuvo lugar frente al Centro Joven de Alcorcón, la mayoría de los participantes corearon consignas como "Latin King fuera" ó "Vamos a por ellos, vamos a matarlos".

Al final de la concentración, que se saldó con al menos dos detenidos por desorden público, un par de grupos de una veintena de personas cometieron actos vandálicos contra cabinas telefónicas y papeleras, tiraron vallas al suelo y arrojaron trozos de ladrillos contra la fachada del Ayuntamiento de Alcorcón, si bien "no provocaron daños materiales de consideración".

Reconoció que, durante la concentración, hubo algunos altercados con grupos de manifestantes que se desplazaban de un sitio a otro, tiraban vallas al suelo y montaban una barricada, hasta que la protesta se fue diluyendo y se recuperó la normalidad.

Negó la existencia de un problema de racismo en Alcorcón y, tras indicar que el Ayuntamiento trabaja para prevenir las actitudes de rechazo a los extranjeros desde diversas Concejalías, destacó que "trabajaremos con un poco más de ganas para que situaciones de este tipo no se vuelvan a dar ni por aproximación".