Al menos 59 muertos al descarrilar un tren en Japón
La violencia del choque contra el edificio dobló uno de los vagones y lo dejó reducido a un amasijo de hierros. AP
Japón, uno de los países más seguros del mundo en lo que se refiere al transporte colectivo, sufrió ayer su peor tragedia ferroviaria en 42 años. Al menos 59 personas perdieron la vida y 441 resultaron heridas al descarrilar un tren en una curva y empotrarse dos de sus vagones contra un edificio de viviendas situado a poco más de seis metros de las vías en Amagasaki, cerca de Osaka (sudoeste del país).
 
Comenzada la noche, bomberos, militares y policías se preparaban para seguir buscando a supervivientes a la luz de potentes focos.
 
A media tarde, los equipos de rescate lograron localizar a dos mujeres y a dos hombres con vida, pero temían que hubiera más gente atrapada entre el hormigón y los hierros retorcidos.
 
Las primeras investigaciones apuntan a que la causa del siniestro puede haber sido el exceso de velocidad del convoy al tomar la curva de Amagasaki (a 400 km al oeste de Tokio), motivado por un posible fallo humano.
 
Escasa experiencia
 
El conductor, un joven de 23 años con sólo 11 meses de experiencia que ayer permanecía desaparecido, tuvo un problema en la última estación al pasarse la frenada. Numerosos pasajeros, además, comentaron que el tren iba más rápido de lo normal, como si tratase de recuperar el tiempo perdido. Además, el sistema de control de ese tramo es uno de los más antiguos del país y carece de frenado automático. No obstante, los responsables de Japan Railways West descubrieron, a 60 metros del lugar, las marcas de fricción producidas cuando las ruedas arrollan un objeto.