'La miel es más dulce que la sangre', 1941
Obra de Dalí incluida en la exposición 'El Surrealismo y el sueño' Salvador Dalí - Santa Barbara Museum of Art, Santa Bárbara, EE UU - © VEGAP, Madrid, 2013

El surrealismo descubría en los años veinte un lenguaje nuevo, basado en las imágenes que tenemos en nuestro interior, moldeadas por deseos, anhelos y miedos. André Breton —fundador del movimiento artístico e intelectual— escribía en su obra El surrealismo y la pintura (1928) sobre la "psicología surrealista" y le daba al sueño la capacidad creativa de unir mediante relaciones secretas los elementos más dispares. Breton proponía que el artista hiciera realidad estas imágenes con asociaciones mentales libres, escapando del corsé de la conciencia.

El museo Thyssen-Bornemisza de Madrid inaugura el 8 de octubre El Surrealismo y el sueño, una gran exposición de 163 obras que explora el significativo y poderoso lenguaje con que autores fundamentales como Breton, Dalí, Magritte, Max Ernst, Miró, André Masson, Yves Tanguy o Man Ray interpretaron el universo onírico.

Con piezas de colecciones particulares y museos y galerías como el Centro Pompidou de París, la Tate Modern de Londres o el MoMA y el Metropolitan de Nueva York; la muestra (que se puede visitar hasta el 12 de enero) descubre la profunda huella del sueño en algunas de las obras de arte más representativas de la corriente artística. Los trabajos se dividen en ocho secciones que examinan aspectos relacionados con la metamorfósis de la identidad, el sueño como un mundo sin moral y sin razón, la pesadilla, el universo alternativo...

El enriquecimiento del mundo interior

La interpretación de los sueños (1900) de Sigmund Freud había abierto todo un universo a posibles técnicas para explicar trastornos de la mente, pero poco menos de 20 años después el surrealismo se preguntaba si no era todo demasiado profundo y complejo como para establecer una frontera inquebrantable entre la realidad y lo onírico, como había hecho el padre del psicoanálisis.

Freud descubrió todo un universo para explicar trastornos de la menteLos surrealistas defendían que no se trataba de mostrar el efecto de la experiencia consciente en un sueño, sino de incluir el sueño como parte de la vida, reconocer su poder en el enriquecimiento del mundo interior.

Una significativa presencia de mujeres artistas

La pinacoteca exhibe pinturas, dibujos, collage, objetos, cine —siete instalaciones de vídeo proyectan en las salas fragmentos de hitos del cine surrealista como Un perro andaluz (Luis Buñuel, 1929)— esculturas y fotos. En el recorrido están presentes los misterioros hombres con bombín de René Magritte, las musas de Man Ray, el universo de figuras de Giorgio de Chirico, el revoltijo de visiones de Dalí...

Las 11 autoras que reúne la muestra no se limitaron a ser musas y compañerasAdemás, los organizadores destacan la "significativa presencia de artistas mujeres", que en el surrealismo no se limitaron a ser inspiradoras o compañeras y se desarrollaron como creadoras. El Thyssen reúne obras de 11 autoras, entre ellas figuras imprescindibles como Leonora Carrington, Claude Cahun, Dora Maar, Remedios Varo y Dorothea Tanning.