Además, el Tribunal de Apelación de Estocolmo ordenó al dueño del restaurante Aziz Cakir pagar 50.000 coronas (unos 5.462 euros) en concepto de daños y cubrir los costes legales del organismo HomO, que lucha contra la discriminación sexual en Suecia, y que había presentado la apelación.

El Tribunal de distrito de Estocolmo lo había librado del cargo de discriminación, que puede dar lugar a un año de prisión, en la primer prueba para la legislación del país contra la discriminación sexual en la provisión de bienes y servicios.

Sin embargo, el director de HomO, Hans Ytterberg, dijo que el tribunal de apelaciones halló que el restaurante no había podido probar que 'estas dos muchachas tuvieran un comportamiento que justificara decirles que se detengan o abandonen el local'.

'El Tribunal de Apelación ha dejado claro que discriminar con argumentos de orientación sexual es una violación seria de los derechos de la gente y puede costar caro', dijo a Reuters.*.