Los doctores Felipe Prosper, hematólogo de la Clínica Universidad de Navarra, y Juan Cruz Cigudosa, especialista en genética del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, CNIO, han participado en una mesa redonda con motivo del 25 aniversario del Servicio de Análisis genéticos de la Universidad de Navarra.

Prosper ha destacado que "en enfermedades como las leucemias o los mielomas los diagnósticos son ahora mas precisos y el tratamiento se puede diseñar más específicamente para grupos de pacientes, en función de factores pronósticos y de alteraciones concretas".

Por su parte, Cigudosa se ha referido a los avances de la genética, de sus tecnologías y de las aplicaciones de éstas al diagnóstico genético, focalizado en el diagnóstico del cáncer.

En el acto han participado la vicerrectora de Investigación de la Universidad de Navarra, Iciar Astiasarán; el decano de la Facultad de Ciencias, Ignacio López-Goñi; y la directora del Servicio de Análisis Genéticos, María José Calasanz, quien ha hecho un recorrido por la historia del servicio, y donde Jesús San Miguel, director de Medicina Clínica y Traslacional de la Clínica, ha ejercido de moderador.

En opinión de Cigudosa, "los avances tecnológicos, derivados de la investigación sobre el genoma están permitiendo que las pruebas genéticas hayan evolucionado y mejorado de forma espectacular". "Ahora estas pruebas son cada vez más completas, más fiables y más informativas", ha apuntado.

Mediante casos prácticos y reales de pacientes con cáncer, el experto ha puesto de manifiesto la utilidad de técnicas de análisis genético como el cariotipo (la más antigua), genómica de microarrays (de alto rendimiento) y de secuenciación masiva, y ha incidido en la idea de que cada prueba genética tiene una indicación definida. "No obstante, muchas veces es necesario que se complementen para asegurar al paciente el mejor diagnóstico y tratamiento", ha subrayado.

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