En su Manual de Comisiones Militares, el Departamento de Defensa detalla las normas y los procedimientos que se requieren para aplicar la ley en las comisiones creadas el año pasado. La terminación del manual es un paso hacia los juicios, que se prevé que comiencen este año.

No establece los estándares que tienen que cumplir los fiscales a la hora de presentar rumores o pruebas clasificadas, pero sí da a los jueces autoridad para determinar qué pruebas son apropiadas.

'El objetivo de todos los que han intervenido en este proceso de elaboración del manual ha sido diseñar un sistema que cumpla nuestras responsabilidades bajo el Artículo 3 Común (de la Convención de Ginebra) y que proporciona un juicio justo', dijo el brigadier general Thomas Hemingway. 'Estoy satisfecho de que estas normas faciliten normas y una base sobre la que celebrar un juicio justo'.

Según esta normativa, los acusados obtienen acceso a todas las pruebas presentadas en su contra, incluyendo rumores y sumarios o testimonios redactados de pruebas clasificadas.

No obstante, los jueces tienen amplia libertad para decidir qué rumores y pruebas clasificadas pueden ser permitidas.

Más que establecer unos estándares mínimos para las pruebas, el manual requiere que los jueces revisen cada elemento caso por caso.

Las normas también especifican que no se permitirán declaraciones obtenidas bajo tortura. Este punto está de acuerdo con la ley estadounidense de 2005 que prohíbe 'el tratamiento o castigo, cruel, inhumano o degradante'.

Pero los jueces decidirán caso por caso si pueden usarse las pruebas obtenidas bajo coacción antes de la ley.

Se prevé que los fiscales militares inicien casos a entre 60 y 80 de los 395 detenidos en la Bahía de Guantánamo, Cuba, según responsables de Defensa.

/Por Kristin Roberts/