El ex presidente israelí Weizman muere a los 80 años
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Weizman, que creó una moderna fuerza aérea que inhabilitó la aviación enemiga el primer día de la guerra árabe-israelí de 1967, se convirtió después en la paloma que ayudó a establecer la paz con Egipto y los palestinos.

Sobrino del primer presidente israelí, Chaim Weizmann, fue un presidente popular pese a molestar a muchos por sus puntos de vista liberales sobre los homosexuales, las mujeres y la Biblia.

Fue forzado a dimitir como presidente en 2000, tras siete años en el cargo, por una investigación policial sobre unas acusaciones de corrupción, mientras sirvió como diputado y ministro.

Sus críticas francas de otros líderes provocaron críticas de que era el ocupante más abiertamente político en un puesto que supuestamente era en gran medida ceremonial.

Encolerizó a la izquierda al instar a Isaac Rabin a ralentizar el proceso de paz con los palestinos tras una ola de atentados suicidas en 1994 y 1995 y a la derecha al decir a Benjamin Netanyahu que reanudara las negociaciones cuando éstas se estancaron.

Weizman nació en Tel Aviv en 1924 en una destacada familia sionista en lo que entonces era la Palestina de gobierno británico. Sirvió como piloto de combate británico en la II Guerra Mundial y después para el recién creado Estado judío durante la guerra árabe-israelí de 1948.

Weizman se retiró de las fuerzas armadas y se unió a la coalición gubernamental de Golda Meir como miembro de un partido minoritario en 1969, pero dimitió en 1970 en protesta a la aceptación del partido laborista de la resolución 242 de la ONU, que solicitaba a Israel la retirada de los territorios ocupados en 1967.

El mandatario cambiaría su posición en este tema años más tarde.

Fue uno de los fundadores del partido Likud en 1973 y 1977 y desempeñó un papel destacado negociando los acuerdos de paz de Camp David en 1978 y el tratado con Egipto en 1979.

Murió en su casa en la ciudad israelí de Caesaria tras luchar contra una neumonía que le tuvo ingresado en una unidad de cuidados intensivos este año.

Estaba previsto que el funeral de estado por Weizman se celebrara el martes en un cementerio de Or Akiva, cerca de la ciudad israelí de Haifa, dijeron las autoridades.

'Fue una leyenda durante su vida y continuará como tal en nuestra memoria', dijo el viceprimer ministro, Simon Peres.

/Por Megan Goldin/