Asaja CyL ha condicionado el futuro de las producciones autóctonas de legumbres a que se pague "su calidad" y de que haya avances que permitan "sortear" plagas y enfermedades, tras las primeras valoraciones de la campaña de recolección para el consumo humano.

La OPA ha valorado la coyuntura de los mercados internacionales de legumbre ya que "no ha habido buenas cosechas" en países exportadores como Argentina, lo que "repercute" en un incremento de los precios en positivo para los productores de la Comunidad.

Por este motivo, la Asociación ha incidido en que la lucha de "todos" los sellos de calidad de Castilla y León, "la primera comunidad autónoma en producción de judía y la segunda en el resto de legumbres", es que sea "perfectamente identificable" el producto que es de la tierra y el que "no lo es" porque, según ha advertido, "se está confundiendo y engañando al consumidor".

Para Asaja, que la "calidad" que ofrece la legumbre de la Comunidad "se refleje" en el precio percibido por el productor es "clave para garantizar el mantenimiento" de estos cultivos, que además son "muy positivos medioambientalmente", para la rotación de tierras dedicadas otras campañas al cereal.

Finalmente, ha subrayado que para consolidar estas producciones es "fundamental" trabajar en el avance en la investigación sobre cómo frenas plagas y enfermedades que afectan a las legumbres y la aportación de variedades que permitan ciclos cortos "coincidentes" con periodos de clima favorable para su desarrollo, por lo que han solicitado a la administración y universidades que "propicien estudios que aporten soluciones" para los cultivadores.

Sembrado en castilla y león

Por otra parte, Asaja ha informado de que en esta campaña se han sembrado en Castilla y León 2.270 hectáreas de judías secas; 5.843 de lentejas, y 6.836 de garbanzos, según las estadísticas oficiales. "Tanto la región como España producen menos de la legumbre que consume, que es importada de terceros países, como Turquía, Canadá, Estados Unidos o Argentina", ha explicado.

Según un comunicado emitido por la Organización Profesional Agrícola (OPA), las lluvias del invierno y la primavera "repercutieron" en el avance habitual del ciclo productivo de las legumbres, en algunos casos "retrasando la nascencia y en otros multiplicando el forraje y la aparición de enfermedades que han entorpecido el cultivo". Aun así, hay diferencias "muy grandes" entre el estado y rendimientos de unas parcelas y otras.

Asimismo, ha indicado que, aunque "prácticamente sólo quede" la cosecha de alubias en León, los primeros datos apuntan producciones "muy desiguales" según zonas pero con un nivel de calidad "bueno" y unas perspectivas de mercados "mejores" que en años anteriores

Así, en la Indicación Geográfica Protegida (IGP) 'Lenteja de La Armuña' la media estaría "un poco por debajo de otros años", cerca de los 700 kilos por hectárea de lenteja de "buena" calidad, mientras que en la IGP del 'Garbanzo de Fuentesaúco' también hay producciones "más bajas" que otras campañas, con oscilaciones de entre los 400 kilos por hectárea de unas parcelas y los 800 kilos recogidos en otras.

En este sentido, Asaja ha explicado que estas menores producciones por el retraso de la campaña se "han notado también" en la IGP de Judías de 'El Barco de Ávila' y también en León, en la IGP de la 'Alubia de la Bañeza'. La producción en la marca de garantía 'Garbanzo de Pedrosillo' ha sido "escasa" pero de "muy buena" calidad.

La "única de las denominaciones que ha obtenido mayores producciones por superficie ha sido la IGP 'Lenteja Pardina Tierra de Campos, con una media de 1.200 kilos por hectárea, el "doble del año anterior", según las mismas fuentes.

Consulta aquí más noticias de Valladolid.