Operación contra el pederasta de Castelldans
Operación contra el pederasta de Castelldans. ATLAS

El presunto pederasta de Castelldans, en la comarca leridana de les Garrigues, había construido una "casa de los horrores" para grabar los supuestos abusos sexuales a menores tutelados por la Generalitat.

Así consta en el sumario. El abogado Francesc Sapena, que representa a las tres víctimas de supuestos abusos, dos chicos y una chica, que al ser mayores de edad han podido constituirse en acusación particular, ha explicado en una entrevista radiofónica que este caso le ha hecho reflexionar "sobre la extraordinaria maldad de este individuo, la perversión tan grande y cómo es posible que se hayan podido hacer tantas cosas, y durante tanto tiempo, si era precisamente una casa tutelada".

Una habitación cerrada con llave

"A esta casa la denomino 'la casa de los horrores' porque tiene tres plantas y en la última, en un lugar cerrado con llave, en una habitación con una cama de matrimonio, televisión y música ambiental, sucedían muchas cosas que no tendrían que haber pasado nunca", ha explicado el abogado.

Para el abogado
de las víctimas es "inexplicable" que
el caso no se haya detectado antes
Sapena, que ha alabado el gran trabajo llevado a cabo por los Mossos y el juzgado a la hora de recabar todo el material sobre los presuntos abusos, ha dicho que en este caso, nuevamente, "la realidad supera a la ficción", y que con todo lo que se ve en los videos y fotografías "si lo pasasen en una película de miedo diríamos que es una exageración del guionista".

Desequilibrados psicológicamente

El letrado ha lamentado las circunstancias especialmente dramáticas del caso y ha reflexionado: "Lo que ha desequilibrado psicológicamente a todos los implicados, que ahora necesitan recibir tratamiento, es que eran personas desarraigadas y él era realmente su padre. Y con lo que no eran los abusos les había dado el afecto de padre, la seguridad, el hecho de poder tenir unos hermanos y vivir en una familia".

"Ellos confiaban en él, en cierta forma él era quién les introducía en la vida, les comentaba las cosas...Incluso uno de ellos, cuando llega a cierta edad, dice: 'Stop, esto nunca más, y él sigue haciendo de padre", ha explicado Sapena, que también ha indicado que cuando los menores se hacían mayores y ya no vivían en la casa el hombre les decía que sobre todo no mantuviesen relaciones sexuales en el coche y les ofrecía su casa por si querían y los grababa.

Según el abogado, sus clientes habrían sufrido abusos durante "banstantes años, algunos durante ocho, nueve o diez años". Por eso, ha insistido que para él "es inexplicable" que no se detectase y que esto lo tiene "entre indignado y alarmado" que "esto que la sociedad hace para proteger a unos seres débiles y para ayudarles se deje en manos o bien de gente incompetente o bien de gente que no ha sido responsable."

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