Carlos y Camilla
Carlos y Camilla Archivo

El heredero al trono británico y su esposa, Camilla, acompañados de un séquito de más de 20 personas, volarán el día 27 a Filadelfia y Nueva York para recoger de manos del ex vicepresidente de EEUU Al Gore el premio "Global Environmental citizen".

"Volar es la manera más contaminante de viajar que existe", declaró la portavoz de la ONG "Plane Stupid", Joss Garman, que añadió que el príncipe debería recoger un premio por "hipocresía verde".

"Es como ser miembro de la RSPCA (la sociedad protectora de animales) y luego llegar a tu casa y patear al perro", incidió. Al igual que Garman, Sian Berry, del Partido de los Verdes, cree que Carlos, que el pasado mes anunció planes para hacer su casa más ecológica, debería haber propuesto recoger el premio a distancia.

"¿Por qué no puede sentar un verdadero ejemplo y aceptar el premio por vídeo conferencia?", se preguntó. Clarence House, residencia oficial del príncipe, asegura que éste y Camilla viajan a EEUU a petición del ministerio de Exteriores, que ha aprovechado la entrega de premios para organizar un viaje de dos días en el que la pareja cumplirá con varios compromisos.

¿Por qué no puede sentar un verdadero ejemplo y aceptar el premio por vídeo conferencia?

En todo caso, el viaje, que posiblemente se realizará en vuelo regular en lugar de chárter para reducir las emisiones de carbono, también ha sido criticado por la Comisión parlamentaria de Cuentas Públicas, cuyo portavoz, Ian Davidson, dijo que "no se ajusta a la imagen de verde que el príncipe quiere proyectar".

El viaje a EEUU de Carlos y su esposa tendrá lugar 14 meses después de que la pareja hiciera una visita oficial al país, y cuatro meses antes de una visita de Estado de la reina Isabel II.

El año pasado, el heredero al trono escribió un artículo en el que advertía de que el cambio climático era la principal amenaza a la que se enfrenta la humanidad, mientras que hace sólo unas semanas se comprometió a cambiar su estilo de vida y reorganizar su vivienda para reducir el consumo de energía y las emisiones de gases nocivos

No es la primera miembros de la familia real británica son atacados por los grupos de presión verdes. El Duque de Edimburgo y el propio Príncipe Carlos son muy aficionados a la caza del zorro, restringida por el gobierno de Blair desde el año 2005 y cuestionada por diversas asociaciones ecologistas y de defensa de los animales.