Un alga marina brasileña podría tener la clave para la fabricación de un esperanzador método de protección contra el VIH para las mujeres.

Un equipo de investigadores brasileños desarrolló un ungüento microbicida a base de este alga, la Dictyota pfaffii, que puede llegar a detener la transmisión del virus de VIH, según BBC.

Las pruebas de este microbicida brasileño comenzarán este año, según informa el Instituto Oswaldo Cruz, que participa en el proyecto.

Se estima que en la realidad se llegue a un 50 o 60% de efectividad preventiva

En las pruebas de laboratorio preliminares, la sustancia demostró ser efectiva en un 95%.

El equipo -conformado por investigadores del Instituto Oswaldo Cruz (IOC), la Universidad Federal Fluminense y la Fundación Ataulpho de Paiva - espera que el ungüento pueda estar disponible en el mercado en siete años.

"El proyecto es resultado de la convergencia de diferentes intereses científicos en la investigación de un producto nacional que pueda combatir el virus del sida. El desarrollo de un microbicida anti-VIH significará un gran ahorro para el país, que gasta casi 1 billón de reales por año en la compra y fabricación de medicamentos que fueron desarrollados en el exterior", dice Luiz Roberto Castello Branco, jefe de Laboratorio de Inmunología Clínica del IOC y coordinador del proyecto interdisciplinar.

El proyecto forma parte de un esfuerzo internacional para desarrollar microbicidas, que se aplicarían como gel, cremas o esponjas para prevenir el contagio de VIH y otras enfermedades de transmisión sexual.

Estos son considerados como una herramienta clave para que la mujer gane poder al protegerse a sí misma de la infección, particularmente en países pobres donde los índices de sida son elevados, las violaciones son muy habituales y donde el preservativo es tabú, o no están bien distribuidos.

Estos microbicidas superarían en efectividad a los primeros, que se venderán dentro de unos 4 años

Los líderes de las campañas de VIH/SIDA han señalado que la clave para que el mal no se transforme en una pandemia, está en que las mujeres tengan el poder de protegerse a sí mismas.

Se estima que la primera generación de microbicidas -que se está probando en la actualidad- estará disponible al público en los próximos cuatro años.

Se calcula que su efectividad será de entre un 50% y 60%.