'Murnau: Street with Horse-Drawn Carriage', 1909
Kandinsky pinta un paisaje de Murnau en 1909, cuando comenzaba a abandonar la figuración Vasily Kandinsky - © 2013 Artists Rights Society (ARS), New York / ADAGP, Paris

"El color es un medio de ejercer influencia directa en el alma. El color es el teclado. El ojo es el macillo. El alma es el piano, con sus muchas cuerdas". Vasily Kandinsky (1866-1944) no se zambulló en el arte abstracto de la noche a la mañana. La evolución fue milimetrada: los motivos para deshacer la figuración se apoyaban en sus teorías sobre la espiritualidad en el arte, la relación de la pintura con la música, el modo en que las figuras influían en quienes las observaban...

Dos obras teóricas publicadas por el pintor en 1910 y 1926 (De lo espiritual en el arte y Punto y línea sobre el plano) documentan lo que se le pasaba por la cabeza cuando abandonaba su etapa figurativa y se convirtió en uno de los grandes maestros vanguardistas del siglo XX. Fuero también años convulsos y fructíferos en lo personal: fundó junto a Franz Marc el movimiento expresionista alemán del Jinete azul, huyó a su Rusia natal cuando estalló la I Guerra Mundial, se convirtió en un influyente profesor de la escuela alemana de diseño Bauhaus...

La Neue Galerie de Nueva York, especializada en arte alemán y austriaco, se adentra en el periodo crucial de la carrera del autor con la inauguración el 3 de octubre de la exposición Vasily Kandinsky: From Blaue Reiter to the Bauhaus, 1910-1925 (Vasily Kandinsky: del Jinete azul a la Bauhaus, 1910-1925).

'Exhibición de arte sin jurado'

Con más de 80 trabajos la galería albergará hasta el 10 de febrero pinturas, dibujos poco conocidos y objetos decorativos de Kandinsky y coetáneos como August Macke, Franz Marc, Gabriele Münter, Paul Klee y László Moholy-Nagy.

Recrean los murales de Kandinsky realizados por sus alumnos en la BauhausEn el centro de la exposición hay una joya a menudo pasada por alto cuando se analiza este valioso periodo histórico en la trayectoria de Kandinsky: una reconstrucción de los murales diseñados por él y realizados por sus alumnos de la Bauhaus para el Juryfreie Kunstschau (Exhibición de arte sin jurado), un evento utópico que se celebró en Berlín en 1922.

"Representaciones gráficas del estado de ánimo"

Además, hay otras notables obras en gran formato como Composición V (1911), Fuga (1914) y los cuatro murales para el apartamento de Edwin Campbell, un empresario de la industria del automóvil que encargó al artista las obras en 1914 para la entrada de su elegante apartamento de Nueva York.

El elenco de préstamos de museos y colecciones privadas revelan la conexión que tejió Kandinsky entre el arte, la música y el teatro en su camino de hacia la Gesamtkunstwerk ("Obra de arte total") para crear en cada una de sus obras "una representación gráfica del estado de ánimo".