El diputado general de Álava, Javier de Andrés, ha afirmado que la institución que preside pretende destinar un total de 125 millones de euros en los próximos dos años a la aceleración de la reactivación económica del Territorio. Con este objetivo, ha presentado un plan que prevé la creación de una línea de avales de "máximo alcance" para "asegurar que fluya el crédito a las empresas".

Por su parte, el diputado de Hacienda, Aitor Uribesalgo, ha advertido de que incrementar "en este momento" la presión fiscal a las empresas alavesas es "inútil y pernicioso" y ha recordado que, desde 2008, han echado el cierre un total de 500 compañías.

Durante el acto de presentación del plan de iniciativas forales para la reactivación económica, desarrollado en el Museo Artium de Vitoria ante más de un centenar de representantes de los ámbitos empresarial, sindical y social, el diputado general ha afirmado que, una vez logrado el equilibrio financiero y presupuestario de la institución que preside, la intención es "impulsar nuevas medidas que favorezcan la recuperación".

La iniciativas se enmarcarán "en una política presupuestaria adecuada" y en una política fiscal "encaminada a ayudar a las familias e impulsar la reactivación económica". "Debemos defender, por un lado, una política fiscal que vaya al incentivo y no al castigo, y huir de políticas clientelares para centrar todos nuestros esfuerzos en la generación de inversión y en la promoción económica", ha apuntado.

Según ha dicho, el plan del Gobierno foral pretende "una mayor eficacia en el gasto público", de forma que, además de "consolidar el gasto social", permitirá aumentar las infraestructuras en un 15 por ciento, de 109 a 125 millones de euros.

Para ello, se eliminarán gastos no productivos y se reducirá el endeudamiento que ha pasado ya de los 95 millones de 2010 a los 68,6 de 2013. El objetivo marcado en el plan es que en 2015 el endeudamiento neto no supere los 6 millones de euros.

Política fiscal

De Andrés ha puntualizado que la intención de la Diputación es impulsar una política fiscal que contribuya a las familias a "recuperar su capacidad", así como a "promover la inversión, la capitalización y la solvencia financiera de pequeñas y medianas empresas". Entre las propuestas que se plantean, destaca una nueva medida de apoyo a las personas en paro, consistente en una exención del 10 por ciento del importe íntegro del subsidio cobrado por cada desempleado.

También prevé una "nueva deducción complementaria" de 250 euros para familias numerosas, el mantenimiento de la deducción por adquisición de vivienda, "independientemente del momento en que se adquiera", así como apoyar las EPSV "como garantía adicional para la jubilación".

Entre las medidas de impulso a la creación de empleo, se prorrogan las cantidades deducibles por la creación de puestos de trabajo y crea otra adicional de 600 euros que se suma a la ya existente, de 4.900 euros por empleo fijo.

Fomento de la inversión

En el capítulo de medidas para fomentar la inversión se incluye la creación de la figura de la microempresa —con menos de cinco empleados y menos de dos millones de euros de facturación— y una deducción para microempresas y pequeñas empresas de un porcentaje equivalente al euríbor más dos puntos (un 2,5% aproximadamente), sobre las ampliaciones de capital desembolsadas en el año.

Entre las iniciativas destinadas a pequeños empresarios y emprendedores, destacan deducciones del 20 por ciento del IRPF por la inversión realizada por particulares en microempresas y pequeñas empresas de nueva creación. Se establecerá una tributación reducida (máximo del 20%) para empresarios individuales en los dos primeros ejercicios con beneficios.

La deducción del 10 por ciento de la inversión en activos fijos nuevos dejará de tener los límites actuales, tanto el límite mínimo en la cuantía, fijado en 60.101,21 euros, como la condición de que la inversión tenga que suponer un porcentaje mínimo del inmovilizado, fijado ahora en un 10 por ciento. "Se persigue, así, fomentar la inversión tanto de las pymes como de las grandes empresas", ha dicho el diputado de Hacienda, Aitor Uribesalgo, presente en el acto.

Por otra parte, se creará "una nueva deducción especial para favorecer la capitalización y el fortalecimiento empresarial", que establecerá una deducción del 5 por ciento de la dotación a una reserva especial indisponible durante 5 años.

Uribesalgo ha insistido en que "incrementar en este momento" la presión fiscal a las empresas es "inútil y pernicioso". Según sus datos, mientras que la recaudación por el impuesto de sociedades "apenas supone el 7,9 por ciento de la recaudación total en Álava", las empresas "generan empleo y, en consecuencia, favorecen la recaudación por IRPF, que supone el 37,60 por ciento del total".

El diputado de Hacienda ha vuelto a defender una revisión de la Ley de Aportaciones porque la actual, aprobada en 2007 y en prórroga desde el pasado, crea una "situación insoportable que perjudica a Álava". Según sus datos, Álava aporta al sistema un 16,61 por ciento, un punto por encima de su recaudación real, situada en el 15,61 por ciento, y de su población (14,71%), "lo que restringe de manera evidente nuestra posibilidad de crecimiento".

Promoción económica

El diputado de Promoción Económica, José Zurita, ha indicado que propondrá a las Juntas Generales que se tripliquen los fondos que se dedican al apoyo a los emprendedores y a la creación de empleo, y que incluirá "apartados específicos que primen a las mujeres, los parados y los autónomos".

En total, se dedicarán 1,2 millones al programa Emprender en Álava, y en lo referente a las ayudas Álava Innova, se propondrá llegar hasta los 1,6 millones de euros a la puesta en marcha de nuevos programas "que tengan en cuenta a aquellos sectores que aporten un mayor valor añadido para la creación de puestos de trabajo en Álava y para apuntalar la labor de las empresas".

Se crearán tres líneas específicas, la primera destinada a proyectos innovadores de asociaciones y centros tecnológicos y de formación, y una segunda dedicada de manera específica a proyectos sectoriales de un mayor valor añadido y en apoyo a nuevos proyectos empresariales que puedan generar innovadores productos e iniciativas empresariales.

La tercera conllevará la creación de un programa específico para autónomos y micropymes mediante el que se pretende atender a colectivos empresariales que por distintas circunstancias -trámites administrativos, tamaño de la empresa, etc-, no habían podido acceder a las convocatorias de ayudas.

La institución foral ha aludido a un "ambicioso programa" para poner en marcha "una política de avales de máximo alcance con la que se pretende ayudar a pymes, microempresas y autónomos, un sector que genera el 47 por ciento de empleo del territorio".

"La intención es ampliar en la mayor medida los convenios ya existentes con las Sociedades de Garantía Recíproca Elkargi y Oinarri, por el que ya se ha conseguido que una veintena de empresas alavesas haya obtenido una financiación de 6 millones de euros", ha dicho Zurita.

COMPLICIDADES

De Andrés, que ha cifrado en 360 millones de euros el "quebranto" sufrido por las empresas alavesas en 2013, ha dicho ser "consciente" de la necesidad de "tejer complicidades" y ha afirmado que buscará "el consenso con el resto de fuerzas políticas".

Además, ha anunciado que iniciará "una ronda de contactos sectoriales" para recabar la opinión de "todos aquellos agentes que estén vinculados con el empleo y la reactivación de económica".

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