Museo de las Relaciones Rotas
Algunos de los personales objetos que muestra el Museo de las Relaciones Rotas. Brokenships.com

Ya decía El Gallo, aquel torero, que "hay que gente pa to". Por eso también hay museos "pa tos". Museos de momias –como uno en México–; museos del cabello –está en Turquía–; un museo del crimen –como el de Washington–; o museos del perfume –en Alemania y también en Barcelona–. A la larga lista de museos peculiares se suma el museo que en Croacia se dedica al desamor, a las rupturas amorosas.    

Se llama Museo de las Relaciones Rotas, está ubicado en el palacio Kulmur de Zagreb, la capital croata, y lo forman los objetos procedentes de amores fallidos. Como dice su web, el museo ofrece "la oportunidad de superar un colapso emocional a través de la creación", como alternativa a la 'autoayuda'.

Para evitar la tristeza el museo vende gomas para "borrar" cualquier mala experienciaEste curioso lugar debe su nacimiento a la ruptura de Olinka Vistica y Drazen Grubisic, tras la cual, ante la disyuntiva de quién se quedaba con qué, decidieron crear un lugar destinado a guardar los recuerdos de su separación. Esto originó una exposición que pasó a ser itinerante hasta llegar a convertirse en museo, nutriéndose de nuevos elementos que las parejas aportaban tras acabar con sus relaciones.

Hoy en día, la filosofía continúa vigente y son varias las personas que donan cada año algún objeto personal a la colección, ya sea en el museo o en las exposiciones itinerantes que organiza en lugares de todo el mundo como Sudáfrica, Reino Unido, Turquía, Serbia, Estados Unidos, Japón u Holanda, donde tuvo lugar la última exhibición a finales del mes pasado.

El museo considera que al exhibir los distintos "legados amorosos", se le otorga un reconocimiento formal al momento en el que se pone fin a una relación, como ocurre en otros momentos destacados en nuestra vida como una graduación, boda o funeral.

La esencia de la exposición se encuentra en la historia real que cuenta cada objeto, ya sean recuerdos de momentos felices o de malas experiencias amorosas. Así, es posible encontrar desde un enano de jardín o unas esposas, hasta un hacha con la que un novio despechado arrasó con todo el mobiliario del apartamento que compartía con su pareja a modo de desahogo.

Sin embargo, para evitar la tristeza que puede provocar al visitante recordar algún momento desagradable durante la visita, el museo vende gomas para "borrar" cualquier mala experiencia.