Cráneo
Cráneo de hace 40.000 años (Eurekalert.org) Eurekalert.org

Un grupo de científicos ingleses, estadounidenses y europeos comparó los rasgos físicos en los restos de cráneos de los primeros seres humanos modernos hallados en 2003 en la caverna Petera Cu Oase, en el sudoeste de Rumanía, con otras muestras del mismo período del Pleistoceno.

"Las diferencias entre los cráneos sugieren una compleja dinámica demográfica a medida que los seres humanos modernos se dispersaban en Europa", indicó el estudio.

Un grupo de fragmentos craneanos, identificado como Oase 2, registró una antigüedad de más de 35.000 años, en tanto que los de Oase 1, que consisten en una mandíbula, tenían una antigüedad de más de 40.500 años.

Las diferencias entre los cráneos sugieren una compleja dinámica demográfica a medida que se dispersaban en Europa

Esos dos fósiles tenían más o menos la misma edad y constituyen el conjunto craneano de un ser humano moderno más antiguo que haya sido encontrado jamás en Europa, así como la mejor prueba de su apariencia, indicó el estudio.

Un informe publicado la semana pasada por la revista "Science" señaló que los primeros seres humanos modernos se establecieron en el este de Europa, a orillas del río Don, tras llegar procedentes del África subsahariana hace unos 45.000 años.

Carácterísticas comunes

Los científicos indicaron en la revista "National Proceedings of the National Academy of Sciences" que una comparación de los fragmentos craneanos rumanos con otros cráneos reveló características de seres humanos actuales y también de neanderthales.

Sin embargo, también tenían importantes características que no se presentan en la estructura ósea de la cabeza de seres humanos modernos.

Estas diferencias incluyen un achatamiento frontal, una protuberancia mastoidea bastante grande, así como molares superiores con una progresión en el tamaño que es característica de los neanderthales.

Según Joao Zilhao, profesor de la Universidad de Bristol, en el Reino Unido, las diferencias plantean importantes interrogantes acerca del desarrollo morfológico de los seres humanos.

"Podrían ser resultado de una regresión evolutiva o el reflejo de una muestra paleontológica incompleta de la diversidad humana en el Paleolítico Medio", señaló.

Pero también podrían ser una prueba de una mezcla con las poblaciones neandertales a medida que esos seres humanos se propagaban a través de Europa occidental, agregó.

Mezcla de rasgos

Podrían ser resultado de una regresión evolutiva

Esta combinación pudo haber tenido como resultado características arcaicas conservadas de los neandertales y combinaciones especiales que surgieron de la mezcla de rasgos procedentes de diferentes conjuntos genéticos, señaló el científico.

Según Zilhao, la resolución final de estos interrogantes deberá esperar el estudio de otras muestras fósiles de los primeros seres humanos que poblaron Europa, así como de otros especímenes que intervinieron en su evolución morfológica.

No obstante, señaló que el estudio de los cráneos de Rumanía se suma a un conjunto ya existente de pruebas fósiles, genéticas y arqueológicas que indican una importante interacción biológica y cultural entre los seres humanos modernos y las poblaciones anatómicamente arcaicas, incluyendo los neanderthales, con las que se iban encontrando en su avance hacia Europa occidental.

Según Erik Trinkaus, profesor de antropología de la Universidad de Washington, el hallazgo de los restos craneanos en Rumanía es una muestra de la evolución permanente del ser humano.

"Técnicamente, se trata del cráneo de un ser humano. Pero los seres humanos, tal y como los conocemos ahora, han evolucionado de manera considerable desde entonces", señaló.