José Luis García Sabrido y Fidel Castro
José Luis García Sabrido y Fidel Castro. (REUTERS)

Fidel Castro continúa muy grave, según fuentes del hospital Gregorio Marañón de Madrid.

A su infección en el intestino grueso se han sumado, al menos, tres intervenciones quirúrgicas fallidas y otro tipo de complicaciones, según la información aparecida en El País, que cita a José Luis García Sabrido, jefe del servicio de Cirugía del hospital madrileño, que hace unas fechas visitó al dictador cubano, afirmando que éste no sufría cáncer.

El mandatario cubano, que este verano delegó el poder en su hermano Raúl, sufre diverticulitis, una severa inflamación del intestino grueso, provocada por la unas bolsas anómalas que llegan a infectarse y sangrar, provocando una hemorragia similar a la que se produce con una apendicitis.

Esta enfermedad ya la padeció hace 20 años, pero en esta ocasión de manera más severa, lo que sumado a su avanzada edad y los fallos médicos hacen que el estado de Castro sea muy grave.

Operaciones fallidas

Durante la primera intervención a la que fue sometido Fidel Castro, se le retiró parte del intestino grueso, otra del recto y el sigma. Además hubo que conectarle el colon con el recto para que pudiese evacuar mientras se curaba la infección. Pero fue esta infección la que impidió la cicatrización y provocó una peritonitis.

Misma suerte corrió tras la segunda intervención, en la que los médicos le suprimieron todo el intestino grueso y realizaron un ano artificial.

Otras fuentes señalan que Castro sufrió posteriormente una inflamación de la vesícula biliar y de las vías biliares que se atribuye a la falta de riego sanguíneo y también a la manipulación quirúrgica (colecistitis alitiásica, que provoca la muerte en el 80% de los casos).