Este estudio pone de manifiesto que aquí el crecimiento económico está por debajo de la media nacional y que, sin embargo, los gallegos son los que mayor consumo privado tienen en relación a su renta, sólo por detrás de andaluces y asturianos.

Y eso que las ciudades gallegas no son de las más baratas para comprar. Este mérito se lo lleva Badajoz, mientras que Barcelona es la más cara.

Como, además, Ourense está a la cola en tasa de actividad, no es de extrañar que esta provincia –y Lugo– esté entre las que menos crece el PIB.