el ordenador, una amenaza silenciosa
El abuso del ordenador acaba pasando factura. Reduce las horas o, al menos, evita las malas posturas. (Archivo)
Después de una tarde entera frente al monitor habremos realizado miles de pequeños movimientos repetitivos para usar el teclado y el ratón y habremos sometido a un esfuerzo enorme a los ojos y el cuello. Toda esta actividad pasa factura y por eso es conveniente conocer algunos trucos para evitarlo.

Riesgos

La vista. Existe el síndrome ocular del ordenador, con síntomas que van desde la sensación de cansancio hasta ardor, irritación, lagrimeo, visión borrosa o dolores de cabeza. No son demasiado molestos, pero pueden derivar en enfermedades. La vista debe adaptarse constantemente a los movimientos y cambios de luz. Además, las imágenes no siempre tienen la resolución adecuada en el monitor.

El cuello y la espalda. Sentarse de manera prolongada y habitual frente al ordenador puede aumentar el riesgo de padecer dolencias de espalda y cuello. Fisuras, hernias, contracturas… Si se adoptan posturas incorrectas, los discos intervertebrales se pueden romper y deformar. La musculatura de la espalda protege los discos, así que la actividad física y una buena disposición en la silla son la mejor prevención.

La mano. El síndrome del túnel carpiano se produce por la presión constante sobre un nervio en la muñeca. Se siente adormecimiento y hormigueo en la mano, y dolor incluso en el antebrazo. No está demostrada su relación directa con el ordenador, pero muchos expertos ya la defienden.

Lo ideal

Pantalla. Algunas disponen de tratamientos antirreflejo o se pueden instalar filtros sobre ella. Hay que ajustar el brillo y el contraste a las necesidades del entorno. La imagen no debe parpadear y hay que establecer la resolución adecuada para cada tamaño de pantalla.

Silla. De altura ajustable y material transpirable, debe permitir movimientos como reclinarse o girar. El borde del asiento debe ser convexo para facilitar la circulación. Un reposacabezas evita lesiones en el cuello.

Mesa. Suficientemente amplia y de una superficie que refleje poca luz.

Cómo sobrevivir ante la pantalla

Descansa Diez minutos cada dos horas. Usa iluminación adecuada para evitar deslumbramientos y reflejos. Las ventanas deben quedar a los laterales del monitor. Manten una distancia entre 50 y 60 centímetros con la pantalla. Relaja la vista: dirige la mirada a escenas lejanas. Los codos deben estar a la misma altura que la mesa; la espalda, en contacto con el respaldo y el peso cargado en las nalgas. Apoya las manos mientras usas el teclado. El ratón debe ser accionado apoyando el antebrazo. Estirar de vez en cuando las piernas, los brazos y la espalda. Relajar, girar y flexionar el cuello cada cierto tiempo. Mover los dedos de las manos y las muñecas. Limitar las horas ante la pantalla.