Las representaciones de espectáculos alcanzaron las 337, con 306.561 espectadores, que reportaron más de 8,5 millones de euros. Sólo el Auditorio Nacional de Madrid supera al palacio bilbaíno en este aspecto. En cuanto a los datos económicos, el Euskalduna cerró el año con un superávit de más de  700.000 euros, sin llegar a utilizar ninguna subvención.

Según explicó su director, Jon Ortuzar, el palacio «mantiene más de 1.200 empleos y genera más de cinco millones en impuestos recaudados».