Los usuarios de Cercanías vivieron ayer una mañana de incidencias por dos averías. La primera afectó a una señal de tráfico ferroviario en la entrada por la zona sur a la estación de Sants. Se detectó a las 7 h y se arregló a las 9.45 h, según Adif.

Provocó retrasos de 20 minutos de media en las líneas 1, 3, 4 y 7. Algunos convoyes tuvieron que parar en otras estaciones. El origen de la avería fue que unos operarios de la nueva vía de entrada a Barcelona desde Bellvitge se dejaron una pieza invadiendo el gálibo, espacio que requieren los trenes para circular, y que causó cortocircuitos.

Usuarios de un tren de la línea 4 procedente de Terrassa padecieron retrasos, cambio de tren, largas paradas y un robo de cartera en el vagón.

A las 12 h, una segunda avería en la estación de Castelldefels provocó retrasos de media hora en la línea 2.