Así lo ve un juez que ha condenado a un menor a cuatro años de internamiento en régimen cerrado y a otros dos años de libertad vigilada por agredir sexualmente a una compañera de clase, de 16 años, en un centro de Dénia. Ocurrió el pasado verano durante la hora de recreo, cuando los dos adolescentes que, al parecer, mantenían una relación sentimental, subieron a una de las aulas situadas en la planta superior del centro, donde se produjo la agresión sexual. Tras el suceso, la joven, en compañía de sus padres, interpuso una denuncia. El juez ha recomendado atención psicológica para la víctima.