El delegado del Gobierno en Aragón, Javier Fernández, confirmó ayer que el asesinato de Miguel Grima (50 años, PP), alcalde de Fago, se produjo el pasado viernes por la noche, al ponerle algún obstáculo en la calzada y tenderle una emboscada cuando volvía al pueblo con su coche, tras una reunión política comarcal.

Al parecer, una vecina de Fago que volvía también al pueblo esa noche, vio el coche del alcalde parado en la carretera y se interesó por si le hubiera ocurrido algo. Una persona que estaba allí, y a la que no reconoció, le dijo que no pasaba nada anormal. Esa persona podría ser el asesino, o uno de los asesinos, quien o quienes luego trasladaron el coche de Grima hasta una pista cercana a Berdún, a 12 km de donde fue hallado su cadáver.

La jueza encargada del caso podría interrogar a todos los habitantes de Fago en relación con la muerte de su alcalde, que se sentía amenazado.

Diferencias sobre empadronamientos en el pueblo, cotos de caza y proyectos urbanísticos son las pistas que maneja la Guardia Civil para esclarecer el crimen.