Alrededor de las 4.10 horas de la madrugada del lunes, los inquilinos del inmueble escucharon «un crujido muy fuerte» y avisaron a los Bomberos.

Tras inspeccionar la grieta que atraviesa la pared que separa el comedor de una de las habitaciones, se desalojó el edificio por precaución.

Después de la inspección de los técnicos municipales, los Bomberos apuntalaron el tabique afectado y reforzaron la vivienda abajo y arriba. Luego, se permitió el realojo de todas las viviendas, incluida la afectada.

El alcalde en funciones de Paterna, Javier González, explicó a 20 minutos: «No hay ningún peligro para la familia. Sólo se les ha recomendado que no hagan uso de la habitación afectada hasta que no esté reparada la grieta. Ha sido más el susto que otra cosa».

Por su parte, el director del Ivvsa, Bernabé Bueno, aseguró que los técnicos iniciaron la reparación en la tarde de ayer e «inspeccionarán el edificio».